El Museo de Ávila destaca en febrero como pieza del mes un bastón-estoque del siglo XIX

El 16 de febrero, a las 19.00 horas, el director del Museo, Javier Jiménez, realizará la presentación y a continuación se ofrecerá una charla sobre armas ocultas en otros objetos, a cargo de Santos Lázaro, inspector jefe del Cuerpo Nacional de Policía y conservador del Museo de la Policía de Ávila.

 

El Museo de Ávila, integrado en la Red Museística de Castilla y León, dependiente de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta, presenta este jueves la pieza destacada del mes de febrero, un bastón-estoque del siglo XIX de Navalmoral donada por el vecino de la localidad Dionisio Martín.

 

Este bastón-estoque será presentado el día 16 de febrero, a las 19.00 horas, por el director del Museo de Ávila, Javier Jiménez, y a continuación se ofrecerá una charla sobre armas ocultas en otros objetos, a cargo de Santos Lázaro, inspector jefe del Cuerpo Nacional de Policía y conservador del Museo de la Policía de Ávila. La pieza será destacada hasta el 31 de marzo.

 

Se trata de un rústico bastón, de empuñadura cilíndrica, que esconde en su interior una afilada y estrecha hoja de acero, de sección cuadrangular, que se estrecha progresivamente hacia la punta. La hoja, extraíble, está ensartada en la empuñadura y asegurada a esta, por el exterior, mediante un remache.

 

El cuerpo principal del bastón está realizado en dos piezas semicilíndricas, unidas entre sí mediante chapas de hierro claveteadas, en la embocadura y en la contera de la pieza. Entre ambas piezas se ha dejado un hueco cuadrangular que sirve para envainar la hoja. La factura de la pieza resulta tosca, siendo claramente de fabricación casera.

 

Se trata de una versión popular, de elaboración doméstica, de un tipo de arma blanca defensiva popularizada durante el siglo XIX, cuando el bastón se convirtió en un elemento generalizado en la moda masculina.

 

Este ejemplar de bastón prescinde de todo elemento ornamental, dando prioridad a la funcionalidad de la pieza, quizá por su procedencia rural, alejada de las preocupaciones estéticas urbanas.

 

La pieza procede del desván de una casa de Navalmoral y se encontraba junto a una jamuga y unos estribos de madera, lo que permite sospechar que este bastón-estoque quizá se utilizara como complemento del equipamiento de la montura, para defenderse en los viajes de posibles ataques o asaltos de bandoleros.