El Madrid se encuentra buscando a Llull (94-85)

Los de Laso ganan su primer partido a costa de un Khimki en cuadro por el coronavirus

FICHA TÉCNICA.

RESULTADO: REAL MADRID, 94 - KHIMKI, 85. (49-41, al descanso).

EQUIPOS.
REAL MADRID: Campazzo (2), Llull (21), Abalde (8), Garuba (-) y Tavares (11) --quinteto inicial--; Laprovittola (19), Thompkins (18), Deck (-), Rudy Fernández (3), Carroll (6), Taylor (6).

KHIMKI: Vialtsev (5), Zaytsev (21), Monia (6), Booker (22) y Jerebko (18) --quinteto inicial--; Odinokov (11), Sharapov (-) y Evstigneev (2).

PARCIALES: 25-25, 24-16, 21-16, 24-28.

ÁRBITROS: Pukl, Difallah y Zamojski. Eliminado por faltas Odinokov.

PABELLÓN: WiZink Center.

El Real Madrid superó sin problemas (94-85) al Khimki este miércoles en la tercera jornada de la Euroliga, disputada en el WiZink Center de la capital española, para celebrar su primera victoria de una temporada europea que arranca muy marcada por el coronavirus, como se vio en el equipo ruso con solo 8 jugadores.

 

Los de Pablo Laso tardaron en carburar en el típico partido que tienes que ganar y sabes que lo harás salvo tragedia monumental. Después del aire fresco y competitivo que dejó el triunfo liguero en Gran Canaria el domingo, el Madrid se encontró en Euroliga tras dos derrotas y en una semana de doble ración: el viernes visita Milán.

 

Sergio Llull (21 puntos) y una racha de triples de Laprovittola fue lo más destacado de una victoria que estaba cantada. Khimki, con 8 jugadores (mínimo exigido) a duras penas en España para jugar el viernes también contra Baskonia, plantó cara en el primer tiempo pero tras el descanso se fue desangrando para encajar su tercera derrota continental. El Real Madrid se encontró y lo hizo buscando a Llull, con 13 puntos en el cuarto inaugural.

 

El balear rompió el partido en Las Palmas y, titular ante los rusos, se propuso aprovechar la noche para acercarse a su nivel. Sus compañeros le buscaron también, sabedores de la importancia del '23'. Sin embargo, la actuación coral fue la visitante, con más rebotes y más asistencias para estar en el partido (25-25).

 

Zaytsev fue el pilar ruso, como lo fueron Booker y Jerebko en el segundo cuarto, pero la cuesta del Palacio se hacía cada vez más empinada. El acierto bajó, los fallos aparecieron y el Madrid fue poco a poco castigando. De nuevo de manera individual, ya que fueron cuatro triples de Laprovittola el arma local (49-41). Tras el descanso, Llull trajo ya un colchón definitivo (62-47).

 

El de Mahón dio una estocada más a los rusos y dejó el partido visto para sentencia con 10 minutos por delante (70-57). No quitó que el ritmo fuera de pachanga, con esa falta de mordiente y ese peligro también de jugar a medio gas. Tavares sí sacó genio, con más presencia en el tercer cuarto pero desquiciado por las faltas que le sentaron pronto. El último parcial fue para Thompkins y Carroll aunque ya en modo entrenamiento.

 

Khimki no tuvo respuesta con un equipo rellenado con chavales. Para el Madrid, un alivio poder ganar sin sudar en una semana exigente y ayudando a Llull a crecer. Para Khimki y Euroliga un cuadro raro mientras la organización estudia reprogramar los partidos cancelados por el coronavirus y no darlos por perdidos, algo que quizá a los rusos les hubiera gustado saber antes.

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