El 95% de los agricultores de España tienen más de 35 años

La falta de incorporación de jóvenes al campo dificulta el relevo generacional en el campo español y del resto de los países de la Unión Europea.

Los últimos informes del Consejo Europeo de Jóvenes Agricultores (CEJA) recogen que un 7% de los agricultores de la UE tiene menos de 35 años; un 33%, más de 65 años y un 50% ha cumplido ya los 55 años.

 

En España, el porcentaje de jóvenes agricultores es aún menor, el 5,3% del total de personas que trabajan en el campo. En otras palabras, el 95% de los agricultores y ganaderos españoles tienen más de 35 años. La excepción al envejecimiento del sector que afecta a todos los países europeos la encontramos en Polonia, que es el país que tiene el porcentaje mayor de personas menores de 35 años que se dedican al campo, con un 14% del total.

 

La provincia de Ávila no es ajena a este fenómeno, y aparte de otros problemas que afectan al sector agrícola y ganadero, el envejecimiento y la ausencia de relevo generacional ponen en juego la continuidad de sectores tan importantes como el de la aceituna del Tiétar, por citar algún ejemplo.

 

Consciente de esta realidad, la Unión Europea considera fundamental la implementación de políticas y ayudas orientadas a favorecer la incorporación de los jóvenes al campo, asegurando así la continuidad de un sector clave desde el punto de vista económico y social. El relevo generacional que minimice los efectos del envejecimiento en el sector, unido a la incorporación de las nuevas tecnologías a la producción de alimentos para ganar en rentabilidad y sostenibilidad son algunos de los retos a corto y medio plazo para estar en condiciones de satisfacer las necesidades alimentarias de la población.