Drones: dónde se puede volar y dónde no

Los drones están considerados aeronaves y no se puede volar en determinadas circunstancias: ni sobre personas o vivienda, sin cerca de aeropuertos  ni en zonas restringidas.

La normativa sobre vuelo de drones distingue dos escenarios fundamentales. Por un lado, el uso lúdico de cualquier aficionado y, por otro, el vuelo por parte de usuarios autorizados. En todo caso, su uso está regulado por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

 

AESA recomienda tomar algunas precauciones en el uso lúdico. En primer lugar, un dron tiene limitada su altura máxima de vuelo a los 120 metros, y se recomienda tenerlo siempre a la vista y volarlo en buenas condiciones, sin lluvia ni viento. Si las condiciones de visibilidad son malas (de noche, niebla) se recomienda restringir la altura a no más de 50 metros.

 

AESA recuerda que, aunque no seas piloto, hay que saber volar estas aeronaves y hacerlo bajo supervisión de un tutor si eres menor de edad. Se recomienda tener un seguro y recuerda que solo se puede volar en zonas autorizadas.

 

En cuanto a las restricciones, está prohibido volar sobre espacio aéreo controlado; este es el mapa de las zonas no permitidas; sobre como aeropuertos o helipuertos, con una zona excluída para el vuelo de ocho kilómetros. Tampoco se puede volar sobre viviendas y personas con un dron de más de 250 gramos y por encima de 20 metros de altura, restricción que rige también para vuelos profesionales.

 

Para volar un dron en espacio aéreo controlado se requiere previamente un estudio aeronáutico de seguridad que analice y mitigue los posibles riesgos y una vez obtenida la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), contactar con el Departamento de Coordinación Operativa de Espacio Aéreo de Enaire para coordinar la operación.