Desescalado: así será la estrategia del Gobierno para una salida 'paso a paso' del confinamiento

Tráfico esta mañana en la avenida de Mirat.

Así serán los primeros pasos tras el confinamiento: medidas diferenciadas por colectivos y territorios, reversibles y paulatinas.

Desde hace unos días, el Gobierno español ha empezado a hablar del momento más esperado: el de la salida de la situación de confinamiento. Todavía no se puede adelantar, y de hecho nos quedan tres semanas de estado de alarma que, además, se puede prorrogar de manera total o parcial. Pero el sábado el presidente y sus ministros pusieron sobre la mesa un término, desescalado, y empezó a esbozarse lo que podría ser un plan para volver a la 'normalidad', si es que esto es posible.

 

La gran incógnita es el cuándo, y esa es una pregunta que todavía no se puede responder, pero que puede traducirse en meses de regreso progesivo a una situación anterior al confinamiento. En todo caso, no será antes de Semana Santa. Antes debe producirse una mejora de la curva de contagio que empieza a insinuarse y alejar el fantasma del colapso de las UCIs y la sanidad, que parece cada vez más factible de evitar. Para ello serán necesarios millones de test como los que han empezado a llegar, y que sean fiables.

 

Una vez parados los contagios, podría empezar a pensarse en una salida del confinamiento, pero parece seguro que va a ser un proceso largo. El Gobierno ha hablado de relajación paulatina de las restrictivas medidas, pero "va a ser muy prudente para no desperdiciar el enorme esfuerzo de la ciudadanía española", ha dicho Salvador Illa, ministro de Sanidad. Es decir, para evitar el repunte del coronavirus. "Unas medidas apresuradas podrían dar al traste con todo el esfuerzo que hemos venido haciendo y, en todo caso, estamos hablando a partir del final de la Semana Santa", ha dicho este lunes el ministro de Transportes. "La estrategia va a tener su base en la evidencia científica de los expertos. Y va a tener presente el respeto a las libertades y derechos", ha asegurado el ministro de Sanidad, que reconoce la existencia de ese plan. 

 

Progresivo, territorial e incluso por edades

El primer movimiento del Gobierno ha sido pedir a las autonomías infraestructuras para poder alojar a contagiados por el coronavirus pero que están asintomáticos, con el fin de evitar que puedan contagiar a otras personas. El objetivo es evitar que los niveles de transmisión se recuperen llevando a posibles casos a lugares para un confinamiento voluntario. El Estado quiere tener esa lista de lugares ya, el 10 de abril. Habrá que ver si el confinamiento de estos posibles casos es voluntario u obligatorio, y cómo se articula jurídicamente esa obligación a ciudadanos para que permanezcan aislados.

 

Después ya se sabe que se "intensificará la vigilancia y la detección precoz", con el objetivo de que el virus "no vuelva a circular como antes".

 

Cuando los niveles de contagio estén contenidos y sean estables, se podrá poner en marcha un desconfinamiento progresivo y escalado. Parece lógico que no se saldrá al tiempo en todos los lugares, en todas las comunidades, ciudades o incluso barrios de las más grandes, porque la incidencia es muy diferente. En la actualidad hay varias 'velocidades' de la enfermedad en España, Castilla y León está entre las comunidades más afectadas, y Salamanca es uno de los casos más extremos de la comunidad.

 

Al margen de cada lugar y situación, el desescalado será diferenciado. El presidente Sánchez reconocía en su última comparecencia que el estado de alarma se prolongará hasta el 26 de abril, pero que habrá más prórrogas, igual que una descongelación de las actividades no esenciales tras la Semana Santa. Esas nuevas prórrogas podrían diferenciar por edades, ya que está demostrado que la población más mayor está más expuesta y es más vulnerable al virus.

 

La salida a la calle

En cuanto a las salidas a la calle, se incrementan las voces sobre permitir la salida de menores acompañados para aliviar los efectos del confinamiento en niños pequeños y adolescentes. El Gobierno ha reconocido que se está estudiando y al menos dos presidentes autonómicos lo han pedido.

 

También se podria autorizar la salida de aquellos ciudadanos sin síntomas, siempre en solitario y con una medida adicional: el uso generalizado de mascarillas. El Gobierno no comtempló en su día su obligatoriedad, y de hecho los expertos no recomiendan su uso por dar falsa sensación de seguridad. También podría autorizarse el ejercicio, siempre sin alejarse del domicilio, manteniendo la limitación de movilidad. En todo caso, en las salidas habrá que respetar la disciplina de la distancia social.

 

Educación: el regreso a las aulas

Es una de las grandes cuestiones. No tanto ya qué hacer con el curso, una vez se han puesto en marcha programas telemáticos y de formación online, sino decidir si es plausible regresar a las aulas, a la educación presencial.  Según diversas informaciones, el ministro de Educación no es partidario de regresar a las aulas este curso y cree que no deben reanudarse las clases presenciales. Podría hacerse para los alumnos que tienen que hacer la prueba de acceso a la educación universitaria, la antigua selectividad, que también se ha retrasado.

 

Aunque los más pequeños y los jóvenes parecen menos afectados por la enfermedad, si hay contagios podrían volver a extenderse a través de la red de amigos y familias y volver a llegar a la sociedad. Además, reanudar las clases implica más movilidad (transporte privado y público) o reactivar centros de ocio.

 

Las universidades lo tienen más claro. La Universidad de Salamanca ha prorrogado el curso hasta el 31 de julio y lo terminará en modo no presencial, con docencia y exámenes telemáticos. No habrá regreso a las aulas.

 

Trabajo: no esenciales y teletrabajo

Las actividades laborales van a tardar en volver a la normalidad, aunque en esto también será un regreso progresivo. Tras la Semana Santa, vuelven al trabajo las actividades no esenciales paradas desde hace unos días, incluida construcción e industria. El objetivo es reactivar la economía una vez cumplido el parón de movilidad que se perseguía, y evitar daños mayores al empleo y las empresas.

 

El teletrabajo, que se ha revelado como una fórmula muy eficaz, seguirá en nuestras vidas mucho más allá del final de esta crisis sanitaria: si antes era la opción de un 7% de los empleos, ahora se extenderá entre administración, profesionales, servicios jurídicos, asesorías...

 

Actividades: hostelería y turismo, a la cola

Desgraciadamente, es probable que el final del túnel llegue muy tarde para muchos bares y restaurantes y para el turismo en general, desde hoteles a agencias de viajes. Un problema para Salamanca donde miles de autónomos y pymes explotan establecimientos de hostelería y alojamientos, tanto en la capital como en la provincia, y con un sector servicios que es el primero en empleo. Algo parecido ocurrirá con el comercio en general y con las actividades de ocio y cultura, llamados a estar entre los últimos para los que se abra la mano.

Comentarios

Klaus 07/04/2020 23:55 #6
Este artículo no aporta nada nuevo... No dice nada y lo que expone son conjeturas. No aclara nada, salvo continuar con este alarmismo y psicosis generalizada.
hmmmm 07/04/2020 20:26 #5
demasiado pronto el corona dirá¿?
Carmen 07/04/2020 19:27 #4
Vamos, un poco de optimismo. Dejemos el pesimismo y la negatividad para aquellos que piensan que "cuanto peor, mejor". Maria, un poco de alegría. Tu familia y amigos seguro que te lo agradecen.
María 07/04/2020 18:35 #3
En resumen mayores confinados alrededor de un año y la verdad que por su bien. Espero que por lo menos les ofrezcan servicios de compra o medicinas a domicilio para no estar expuestos cuando todo el mundo esté en la calle. Aunque no olvidemos que hay enfermos graves desde 21 años hasta 50. La probabilidad es mucho menor pero nadie se libra. El uso de mascarillas cuando no estamos acostumbrados como en otro países, que sean de materiales inadecuados o se reutilicen ad eternum será más un inconveniente que solución. No veo muy esperanzador tampoco el descenso en verano. Está afectando a países que ahora están en verano y los pueblos de Salamanca triplican su población. Habrá más contagios y muertes. Y para más inri, volverá el bicho en otoño otra vez, esto es serio y va para largo. Siento esta negatividad, pero tengo el mismo presentimiento que cuando empezó lo de China.
Pensarlo bien 07/04/2020 17:23 #2
Cuantas mascarillas puede necesitar un obrero de la construccion al cabo de una jornada de trabajo... En ese oficio se suda... La mascarilla molesta para respirar... Alguien cree que se puede trabajar así.
Nestat 07/04/2020 12:35 #1
Es razonable que se haga por fases, pero España es sector servicios y va a ser muy duro, se va a pasar mal, pero saldremos, tal vez pronto exista un tratamiento y esto ayudará a que confiemos también. Mucho ánimo a todos y saldremos de esto, de todas las pandemias se ha salido, también es cierto que decisiones rápidas y no tardías habrían salvado muchas vidas y habrían acortado los tiempos.

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