Deep Purple, tardó pero no defraudó

La VIII Edición de Músicos en la Naturaleza con la mítica banda inglesa Deep Purple como cabeza de cartel congregó a más de 8.000 personas en Hoyos del Espino. Deep Purple, tardó en salir al escenario debido a un fallo técnico, pero rápidamente calentaron a un público, ya de por sí entregado, que disfrutó de una noche de Rock con un grupo histórico y la actuación del gran Loquillo, que se metió a los asistentes en el bolsillo con su fuerza y puesta en escena

Hoyos del Espino se volvió a llenar una vez más para disfrutar de la VIII Edición de Músicos en la Naturaleza, con un cartel que hizo que acudieran al concierto más de 8.000 personas: Deep Purple, Loquillo y Bebe.

 

Justo eran las nueve de la noche cuando Bebe aparecía en escena, el público aún estaba llegando al recinto y la interpretación de varios temas de su útlimo disco fueron amenizando a los más tempraneros hasta que llegó el momento de Loquillo. Grande, enorme, en tamaño y talento, se metió desde las 22.00 horas al público en el bolsillo. Canciones de hoy de de siempre, "La Mataré", "El ritmo del garage" y como cierre "Cadillac Solitario", en el que las voces de los fans acompañaron en todo momento al "Gran Loco".

 

Prevista estaba la salida del cabeza de cartel, la mítica bandra británica Deep Purple para las 23.00 horas, pero pasaban las doce de la madrugada y aún no habían salido a ecsena.

 

Un fallo técnico hizo esperar a un público que empezaba a desesperar por la demora y las bajas temperaturas de la zona. Pero salieron y no defraudaron, con interpretaciones de su archifamoso "Made in Japan", un recorrido por su más que dilatada trayectoria musical, con la interpretación de 20 piezas, y los solos de su guitarra y bajo, hicieron volver a los nostálgicos años atrás y los más jóvenes a disfrutar en directo de Ian Gillan, Roger Glover, Ian Paice, Steve Morse y Don Airey. Con los acordes de "Smoke on the water’, se despertó finalmente la "locura" colectiva. Un gran espectáculo que una vez más demuestra que el Rock nunca muere.

 

La noche transcurrió sin incidentes a pesar del gran número de asistentes.