Cuanto más grande es un pez, más probabilidades hay de que se extinga

Manta

Científicos liderados por la Universidad de Aberdeen ha descubierto que los peces grandes, que incluyen muchos de los tiburones y rayas, son los más amenazados de extinción en Europa.

Los peces marinos son un grupo diverso de animales que desempeñan un papel importante en los ecosistemas marinos, pero también son una importante fuente de alimento para los mamíferos marinos y terrestres, sobre todo los seres humanos.

 

Un nuevo estudio, publicado en 'Nature Ecology & Evolution', ha demostrado que cuanto más grande es el pez, más probable es que esté amenazado de extinción. Esto se debe a que son más susceptibles a amenazas como la sobrepesca debido a su crecimiento más lento, tardando más en madurar y tener menos descendientes, así como ser más buscados para el consumo de alimentos o el deporte.

 

El equipo, formado por 44 investigadores de todo el mundo, recibió financiación de la Comisión Europea (DG Medio Ambiente) y de la Alianza Marítima para la Ciencia y la Tecnología de Escocia (MASTS) para llevar a cabo el estudio.

 

El estudio fue parte de un esfuerzo importante para evaluar el riesgo de extinción de peces llevado a cabo por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) para producir la Lista Roja Europea de Peces Marinos, que ha evaluado más de 1.000 especies diferentes y el estatus de población comercial de peces. Además, el equipo buscó averiguar si sus datos estaban de acuerdo con el asesoramiento recibido de otras agencias gubernamentales de pesca.

 

Las agencias pesqueras evalúan si las poblaciones de peces están sobreexplotadas o no, y proporcionan asesoramiento sobre cuánto pescado puede ser capturado y asegurar que la población sea sostenible. Esto es, cuando las cuotas de pesca o límites de captura se aplican.

 

Los científicos estudiaron el estado de las poblaciones de peces comerciales en toda Europa y encontraron un notable contraste geográfico.

 

Paul Fernandes, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Aberdeen, explica que en el Atlántico noreste en 2014, "casi el doble de poblaciones fueron pescadas de forma sostenible como sobrepesca, ocho poblaciones se estaban recuperando (la tasa de pesca no es alta), y 19 estaban disminuyendo (sus poblaciones son saludables, pero la tasa de pesca es ahora demasiado alta)".

 

"Sin embargo, en el Mar Mediterráneo, casi todas las poblaciones examinadas en nuestro estudio estuvieron sobreexplotadas (36 de 39) y ninguna fue sostenible --continúa--. Esto se reduce a cómo se manejan las áreas y a la naturaleza única de las comunidades pesqueras en las dos áreas. En el Atlántico nororiental existe un complejo y costoso sistema de vigilancia y aplicación de la pesca, que establece cuotas y otras regulaciones para mantener saludables las poblaciones de peces".

 

Sin embargo, tal y como sostiene el experto, en el Mediterráneo tal vigilancia y aplicación sería aún más costosa, ya que hay muchos más pescadores esparcidos en muchos pequeños puertos pesqueros, por lo que en el Mediterráneo no hay cuotas, solo algunas áreas protegidas y algunos límites en el tiempo de pesca; la zona también tiene preocupaciones económicas y de seguridad alimentaria más acuciantes.