Contra el glaucoma, diagnóstico precoz

Glaucoma

Una enfermdad silenciosa y por eso se recomienda una revisión cada año y medio para personas mayores de 50 años. 

El glaucoma, una enfermedad degenerativa que daña el nervio óptico del ojo, "se puede ralentizar si se logra detectar a tiempo", explica el profesor Luis Fernández-Vega, director médico del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, sin embargo más del 50 por ciento de los afectados en España está sin diagnosticar.

 

Por eso, coincidiendo con el Día Mundial del Glaucoma, que se celebra este domingo, el experto recuerda que "es importante realizarse las revisiones". Para evitar la ceguera irreversible, el profesor Fernández-Vega recomienda realizarse una revisión cada año y medio a las personas mayores de 50 años, aquellas que tengan antecedentes familiares, diabetes o alta miopía deben tener más precaución.

 

Se calcula que el 2 por ciento de los españoles tienen glaucoma, una enfermedad que, sin tratamiento, progresa y acaba en la pérdida del campo visual, constituyendo actualmente la principal causa de ceguera irreversible a nivel mundial.

 

La falta de diagnóstico se debe, tal y como explica el doctor Pedro Pablo Rodríguez Calvo, especialista en glaucoma en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, a la falta de síntomas de la enfermedad. "Se trata de una enfermedad silenciosa. Los pacientes pueden ir perdiendo el campo visual progresivamente sin darse cuenta", manifiesta.

 

Ante esta situación, la directora de la Unidad de Glaucoma y de la Unidad de Traumatología Ocular de Innova Ocular ICO Barcelona, la doctora Susana Duch, recuerdan que es importante sensibilizar a la población a través de campañas informativas y de detección precoz porque el mayor conocimiento de la enfermedad redundará en un diagnóstico más temprano y un mejor control de la misma. La educación sanitaria "hace que la población esté más alerta y podamos detectar los casos en estadios más precoces", explica. 

 

AVANCES ANTE EL GLAUCOMA

 

Los últimos estudios genéticos y farmacogenéticos dibujan un escenario prometedor para el diagnóstico y tratamiento del glaucoma, ya que el mayor conocimiento de los genes asociados a esta patología ayudará Contra el glaucoma, diagnóstico precoz a los oftalmólogos a determinar mejor los riesgos individuales de desarrollar la enfermedad, así como a establecer una terapia personalizada más efectiva e incluso, en los casos de glaucoma de tipo congénito, mejorar la capacidad visual, mediante el reemplazo o bloqueo de genes implicados, tal y como explica el doctor Héctor González, investigador principal de la Fundación de Investigación del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.

 

González señala que la investigación se concentra en la búsqueda de biomarcadores proteicos de la enfermedad y el estudio de los genes de riesgo asociados.

 

En este sentido, la doctora Elena Millá, directora de la Unidad de Genética Ocular de IO ICO Barcelona señala que la aplicación del conocimiento de la Genética al glaucoma ha sido uno de los avances recientes más importantes, ya que ha abierto la posibilidad de realizar estudios para detectar perfiles genéticos susceptibles a padecer glaucoma y sobre la transmisión genética de la enfermedad y sus distintos tipos, así como para determinar la respuesta a la medicación según nuestra carga genética.

 

TRATAMIENTO DEL GLAUCOMA

 

Una vez diagnosticado, el glaucoma debe ser clasificado, considerando su estadio y sus características propias -ya que no todos evolucionan de la misma manera-, y tratado de forma necesariamente "personalizada e individualizada", señala el doctor Vila.

 

El tratamiento más común se centra en fármacos hipotensores, pero en casos necesarios también se acude a terapias con láser, e incluso, la cirugía. Para el doctor Ignacio Rodríguez Uña, especialista en glaucoma del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, una línea novedosa e interesante, aunque todavía en desarrollo, es la protagonizada por la neuroprotección.

 

"Se trata de fármacos y diversas estrategias terapéuticas que buscan aumentar el bienestar del nervio óptico, a través de la mejoría en su nutrición y perfusión y retrasando los procesos degenerativos propios de la enfermedad. Algunos ejemplos de agentes neuroprotectores podrían ser los antioxidantes, los antiinflamatorios, algunos complejos vitamínicos, y ciertas moléculas que actúan como neurotransmisores".

 

Aunque la mayoría de glaucomas se controlan con tratamiento médico, cuando éstos no son eficaces, no son tolerados, hay incumplimiento terapéutico por parte del paciente o no se consigue con ellos la presión objetivo, hay que plantearse otras alternativas, empezando por el láser, ampliamente extendido, y en el que se utilizan principalmente dos modalidades: la iridotomía y la trabeculoplastia, y dos tipos de láseres, el ALT (Trabeculoplastia Láser Argón) y el SLT (Trabeculoplastia Selectiva).

 

En los últimos años se ha puesto en auge de la cirugía mínimamente invasiva en glaucoma. "Se han desarrollado multitud de pequeños dispositivos implantables que ayudan al filtrado del humor acuoso y a la reducción de la presión intraocular y/o del número de colirios, aportando escasa manipulación quirúrgica y un buen perfil de seguridad", añade Rodríguez Uña.