Conectar el cuerpo con la mente es indispensable para el éxito de las dietas

Todos los alimentos dejan una huella en el organismo. Hacer dietas no es solo una manera de bajar de peso, es también la forma de darle al cuerpo lo que necesita. En este sentido, la buena o mala alimentación va a determinar la calidad de vida de cada individuo con el transcurso de los años.

 

Cuando se decide comenzar un régimen alimenticio para recuperar la figura, hay que tener en cuenta que el cuerpo entra en una etapa de limpieza, de sacar de él lo que no le hace falta, pero eso ha estado allí durante mucho tiempo. Es por ello que es necesario tener una gran fuerza de voluntad y salud mental para alcanzar los resultados deseados.

 

Esto viene dado porque el ser humano querrá seguir consumiendo esos alimentos que no le aportan nada saludable a su organismo, pero que siente la necesidad de probar, como las golosinas, por ejemplo. Es difícil resistirse a un buen trozo de pastel o a un helado cuando durante mucho tiempo ha sido “el pan de cada día”.

 

Para que este proceso de adaptarse a una nueva forma de alimentarse y bajar de peso sea mucho más sencillo es recomendable escoger una dieta y ejercicios que aporten un valor añadido a la pérdida de kilos. Uno de esos valores es cuidar que los alimentos que se consuman tengan los nutrientes necesarios para una buena salud mental, porque bien dicen que “el poder está en la mente”.

 

Ejercitarse es la clave

No hay dieta que valga si no viene acompañada de una buena rutina de ejercicios. El deporte es fundamental, porque no solo ayuda a quemar calorías y desarrollar masa muscular. El deporte es un oxigenante para el cerebro, y cuando se incorpora una rutina diaria de por lo menos 30 minutos, cuerpo y mente empiezan a recibir beneficios.

 

Ejercitarse permite una buena comunicación entre las neuronas y esto genera que el cerebro trabaje de la forma adecuada. Por eso hay que saber elegir el deporte que complementará la dieta. Para empezar, salir a caminar o a correr ayuda a despejar la mente, como puedes ver en este enlace.

 

Además, las rutinas de ejercicios ayudan a ser más disciplinados y aportan energía, dos aspectos que son necesarios para que el organismo esté en óptimas condiciones mientras pierde kilos y gana una nueva figura.

 

Consumir líquidos ayuda y mucho

Las vitaminas son indispensables para que el cuerpo funcione adecuadamente y estas se encuentran en gran parte en las frutas. Por ello, el consumo de frutas es indispensable en una dieta sana.

 

Lo mejor de consumirlas es que su preparación es muy versátil, por lo que es difícil aburrirse de comerlas. Por ejemplo, las manzanas pueden hacerse en zumos, compotas, mermeladas endulzadas con miel, horneadas, entre otras muchas maneras. De la forma en que se escojan, conservan sus vitaminas y aportan grandes beneficios al cuerpo.

 

Al incorporar las frutas a la dieta se debe tener en cuenta que una de las mejores formas de consumirlas es en zumos, y si se escogen aquellas que benefician la salud mental mucho mejor. El mango, por ejemplo, ayuda a mantener la mente lúcida; y las uvas y el limón son especiales para aliviar los dolores de cabeza, este último es una rica fuente de vitamina C.

 

Si se consumirán en batidos, entonces hay que considerar que prepararlos requiere aparatos electrodomésticos que hagan más sencilla la elaboración de la receta. En esta web de referencia pueden encontrarse los equipos electrodomésticos que ayudan a preparar las frutas de manera óptima.

 

Una dieta para cuerpo y mente

Ya hemos señalado la importancia de que la dieta esté acompañada de una buena salud mental. Existen hábitos alimenticios que están diseñados especialmente para que bajar de peso sea también una forma de aportar los nutrientes necesarios al cerebro.

 

Una de ellas es la dieta mediterránea, que se basa en el consumo de alimentos propios del clima de países colindantes con el mar Mediterráneo, como España e Italia, por ejemplo. El menú de la dieta mediterránea contempla pescados, pasta, arroz y frutos secos, y tiene un alto contenido de carotenos y vitamina E.

 

La dieta mediterránea es conocida como una de las que mejor le sientan al cerebro, ya que al potenciar el consumo de los alimentos que la integran se cumple una función neuroprotectora.

 

El cerebro necesita zinc, cobre, calcio, hierro, fósforo y potasio, y al examinar en detalle esta dieta se concluye que sus alimentos aportan los requerimientos diarios para que el cerebro funcione adecuadamente. Por lo que, además, está pensada para mejorar los síntomas en pacientes con Alzheimer o esquizofrenia, e incluso puede ser un potente medicamento contra la depresión, ya que esta se ha relacionado con la ausencia de Omega 3 en el organismo, y el pescado como el salmón lo aporta en cantidades significativas.

 

Conocer el cuerpo

Al comenzar una dieta y una rutina de ejercicios hay que tener en cuenta que es importante conocer muy bien el cuerpo y cómo ayudarle a cumplir con sus funciones correctamente. Esto va a determinar que el proceso de bajar de peso sea eficaz y se adopten hábitos que dejen de ser temporales para incorporarlos de manera constante en nuestra calidad de vida.

 

Un ejemplo de ello es aprender a contar las calorías que se consumen, porque no es lo mismo tomar un café que aporta 10 calorías al cuerpo, que tomar un capuccino que contiene 100. Esto demuestra que con solo unos pequeños cambios es mucha la ayuda que se le puede brindar al organismo en su carrera de desaparecer los kilos sobrantes.

 

En el blog faciledieta.blogspot.com.es hay trucos sencillos y que no requieren de cambios drásticos de rutina, aunque sí resultan bastante beneficiosos.

 

A la hora de hacer dieta y ejercicio hay que documentarse y averiguar qué valor añadido se le puede aportar al cuerpo.