Conducir en lluvia: qué es el temido aquaplaning y cómo evitarlo

Pasamos deprisa sobre un gran charco, los neumáticos no pueden evacuar el agua y se nos va el coche: acabamos de sufrir aquaplaning.

Con la llegada del invierno, serán muchos los días en los que tengamos que conducir en condiciones de agua. Sobre asfalto mojado la adherencia es menor, disminuye el agarre de los neumáticos y las frenadas nos llevarán más metros. Lo más recomendable es conducir con mucho margen, anticipar maniobras y evitar la conducción agresiva. Pero incluso en estas condiciones es fácil que nos encontremos con uno de los grandes peligros de la conducción en agua: el aquaplaning.

 

Qué es

El aquaplaning (también escrito acuaplanim) es un fenómeno físico que ocurre cuando las ruedas del automóvil no se adhieren a la carretera a causa de la lluvia. Una película de agua se cuela entre el asfalto y el neumático, que no es capaz de evacuar el agua.

 

Se debe a dos factores. Uno es la profundidad de la capa de agua sobre la que circulamos: a más grosor, más agua, y más probabilidad de pérdida de control. El segundo factor clave es la velocidad del vehículo, cuanto más rápido se circule más peligro de aquaplaning habrá. 

 

 

Cómo percibirlo

La principal consecuencia es que el conductor pierde el control sobre su vehículo, y a gran velocidad las consecuencias pueden ser fatales. Lo primero que el conductor percibe en caso de aquaplaning es la sensación de flotabilidad del eje delantero, como conducir sobre placas de hielo. Cuando esto sucede cuesta muy poco girar el volante. A continuación, el aquaplaning provoca una pérdida de la dirección. 

 

 

Cómo evitarlo

En primer lugar, hay que llevar los neumáticos en buen estado, aunque incluso si tienen dibujo suficiente podemos sufrir aquaplaning. Unos neumáticos nuevos suelen alcanzar el acuaplaning a velocidades de 75-80 km/h. También hay que llevar las presiones adecuadas. El segundo factor es la velocidad: hay que moderar la velocidad a la que circulamos. A mayor velocidad, más probabilidad de sufrir este deslizamiento.

 

 

Qué hacer

En caso de aquaplaning, vamos a notar como la dirección se aligera y perdemos el control del vehículo. Lo más importante es mantener la calma y, en recta, no hacer nada con el volante, mantenerlo quieto y soltar el acelerador suavemente. En curva, girar lo mínimo imprescindible para trazar la curva. Y nunca hay que frenar, mejor dejar de acelerar hasta recuperar el control.

Comentarios

enrique 06/11/2018 13:46 #2
El agua no la ves te enteras cuando ya estas dentro,y el susto no te lo quita nadie.
Juan Luis 05/11/2018 20:20 #1
A más grosor más agua. Esto lo ha escrito un técnico ¿verdad?

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