Colegios sin vacaciones de Semana Santa, ¿es posible en Castilla y León?

Cantabria, que ya adoptó un modelo con cinco períodos vacacionales más cortos, suprime las vacaciones de Semana Santa y sólo serán festivos Jueves y Viernes Santo. En Castilla y León se está haciendo un intento de que no condicionen el calendario lectivo, pero no es viable su eliminación.

Como ocurrió con el calendario de las cinco vacaciones, Cantabria ha sido la primera Comunidad en dar un paso hacia un nuevo modelo para organizar el curso escolar. Se trata de la supresión de uno de los períodos vacacionales más clásicos, el de Semana Santa, que se sustituye por sendas semanas de descanso a finales de febrero y principios de mayo. Pero, ¿es esto posible en Castilla y León? La realidad es que no y que, además, no tiene nada que ver con la discusión de si las vacaciones escolares de Semana Santa tienen que coincidir con las procesiones o no.

 

En el calendario definitivo que publicó TRIBUNA en exclusiva hace unas semanas, llegó con un cambio fundamental. Las vacaciones de Semana Santa pasaban a celebrarse del 28 de marzo y al 6 de abril: a partir del Miércoles Santo y la semana posterior. Educación decidía retrasarlas una semana con respecto al primer borrador. Es decir, que van a ser bastante ajenas a los desfiles procesionales. Ciudades con gran tradición de procesiones como Zamora, Salamanca, León o Valladolid han anunciado que pedirían cambios, y de hecho podrán pedirlos hasta septiembre, pero la Junta parece dispuesta a poner fin a estos cambios.

 

Esto ha generado una avalancha de peticiones de municipios para trasladarlas, algo que es posible hacer. Sin embargo, eso puede tener los días contados. Según la orden de calendario, a partir de ahora estas vacaciones "se celebrarán atendiendo a cuestiones organizativas y pedagógicas, de forma que se consiga el máximo equilibrio posible entre los días lectivos del segundo y tercer trimestre". Este es uno de los problemas que da el cambio de fechas de Semana Santa, que a veces deja muy cortos los días lectivos de esos dos trimestres.

 

Para ello, la Junta ha decidido acotar la horquilla del calendario en la que se pueden meter las vacaciones de Semana Santa. Según la nueva orden, se pueden fijar en el calendario "contando con al menos cinco días laborables antes o después de los festivos establecidos para la Semana Santa".

 

Pero es que, calendario al margen, hay otra cuestión que dificultaría una hipotética revisión de las vacaciones de Semana Santa para cambiarlas por otro tipo de organización. En Cantabria se ha optado por un calendario con cinco bimestres y una semana de vacaciones entre cada uno para favorecer el rendimiento escolar: introduce una racionalización de los tiempos escolares más adecuada para procurar un mayor bienestar "físico y emocional" a los alumnos.

 

En Castilla y León, la Junta está dando pasos, pero nada hace pensar que se vaya a cambiar a un modelo de bimestres y cinco vacaciones, aunque no será por propuestas. UGT, que ya lanzó la idea hace un año, ha insistido en la última tanda de negociaciones para cuadrar el calendario escolar. Una reclamación con la que vuelve a la carga con su propuesta del curso pasado para adoptar un calendario con cinco períodos vacacionales, más repartidos en el tiempo, pero con el mismo número tanto de jornadas lectivas como de días de vacaciones.

 

Sin embargo, desde CSIF Castilla y León, su responsable de Educación, Isabel Madruga, no lo considera viable. Cree que las vacaciones de Semana Santa nunca van a desaparecer del calendario y que son necesarias, una semana arriba o una semana abajo, porque hacen de división de los trimestres. Aunque a veces generan el problema de dejar demasiado cortos o largos aquellos a los que afectan.