Cebreros nombra hijos predilectos a Adolfo Suárez y Amparo Illana y les concede la medalla de oro del municipio

El alcalde Pedro Muñoz ha manifestado el orgullo de los cebrereños por este reconocimiento a una de las figuras fundamentales de la Transición.

El Ayuntamiento de Cebreros ha culminado el expediente para la concesión de los máximos honores y distinciones, a título póstumo, a su insigne paisano Adolfo Suárez González, aprobando en el pleno corporativo celebrado este viernes su nombramiento como hijo predilecto, así como la concesión de la medalla de oro del municipio.

 

Además, conforme a lo convenido en la comisión creada al efecto, presidida por el alcalde de Cebreros y dos miembros más del PP y del PSOE, el pleno ha acordado extender dicho expediente a la esposa del Presidente del Gobierno, Amparo Illana Elórtegui, nombrándole hija adoptiva y otorgándole la medalla de oro del municipio.

 

El alcalde, Pedro Muñoz, ha manifestado su satisfacción por el acuerdo unánime adoptado en correspondencia con quien ha sido el cebrereño más ilustre, que siempre acreditó su compromiso con los intereses de Cebreros y sus vecinos. Para los habitantes del municipio supone un orgullo este reconocimiento, además con el consenso de los grupos políticos, a una de las figuras esenciales de la Transición, según el alcalde.

 

Hace más de dos décadas, el Ayuntamiento de Cebreros decidió poner el nombre de Adolfo Suárez a la calle donde se encuentra la vivienda en la que nació el primer Presidente del Gobierno de la democracia. Y desde 2009, Cebreros cuenta con el Museo Adolfo Suárez y la Transición.

 

El expediente para el reconocimiento a Adolfo Suárez, extendido también ahora a Amparo Illana, se retomó el año pasado de acuerdo con lo establecido en la Ordenanza Municipal Reguladora de la Concesión de Honores y Distinciones del Ayuntamiento.

 

Así, el pleno del 24 de julio de 2015 acordó iniciar el trámite de información pública durante un mes, plazo en el que aquellas personas e instituciones públicas tuvieron oportunidad de formular cuantas alegaciones estimaron oportunas, en orden a la finalidad propuesta.