Castilla y León premia a siete referentes y mira a su futuro poblacional para evitar una Comunidad “artificial y deprimente”
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Castilla y León premia a siete referentes y mira a su futuro poblacional para evitar una Comunidad “artificial y deprimente”

Los galardonados en los Premios Castilla y León 2020. Foto: Ical

Mañueco aboga por oportunidades en todo el territorio, pide ser valientes ante el futuro y apela a que se necesita a todos y recuperar “el sentimiento comunero”.

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha abogado por crear oportunidades a “lo largo y ancho” de todo el territorio para evitar una Comunidad “artificial y deprimente” y pidió ser “valientes” ante el futuro, para lo que afirmó que se necesita a todos y recuperar el sentimiento comunero. El discurso fue parte de la ceremonia de entrega de los Premios Castilla y León 2020, cuyo acto se desarrolló en la iglesia de San Pedro de la localidad palentina de Frómista, con asistenca institucional y de manera muy diferente a la de otros años, mucho más sobrio.

 

Un vídeo, en el que se reflejan las oportunidades, patrimonio y gentes de la Comunidad bajo el lema “Somos Castilla y León, somos el corazón de España”, abrió el solemne acto presidido por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, al que acudieron también el presidente de las Cortes, Luis Fuentes, y el delegado del Gobierno en la Comunidad, Javier Izquierdo.

 

Fernández Mañueco fue el encargado de entregar a cada uno de los ocho premiados la distinción, seis galardonados en esta edición, uno de 2019, el premio de las Ciencias Sociales y Humanidades, el único que el pasado año, con el estado de alarma, se pudo conceder, además de la entrega de la Medalla de Oro de la Comunidad a José Vicente de los Mozos, directivo de Renault. El acto ha servido para que el director general de Renault España, José Vicente de los Mozos, recogiera la Medalla de Oro de la Comunidad concedida por la Junta como reconocimiento a su compromiso con Castilla y León y por su trayectoria en la industria de la automoción. 

 

Reto poblacional

En su discurso institucional  Fernández Mañueco se ha referido a los retos tras la pandemia y defendió que “no podemos conformarnos con lo de antes, con solo reconstruir lo destruido”, sino que trazó un triple camino: protección ante el impacto social y económico, modernidad y oportunidades.

 

En el camino de crear oportunidades, el presidente se detuvo en “el gran objetivo” de Castilla y León del reto demográfico y defendió un equilibrio y actividad en todo el territorio, donde recalcó que no concibe 15 o 20 núcleos urbanos e industriales y espacios vacíos en el medio rural porque “no reflejaría la historia ni sería una seña de identidad”, sino una Comunidad “artificial y deprimente”.

 

Así, propuso el presidente “ser valientes y ver el futuro como una oportunidad”, donde se refirió a conjugar modernidad, sostenibilidad y patrimonio, ofrecer calidad de vida, que los jóvenes puedan tener su proyecto de vida y recuperar el talento, pero afirmó que para conseguirlo hace falta “a todos” y “necesitamos recuperar el sentimiento comunero”. Es por ello que reclamó “altura de miras, superar intereses particulares de siglas o ideología, olvidarse de agravios y rencores” y aseguró que él está dispuesto y su “mano siempre estará dispuesta para ello”, ya que consideró que tras la pandemia se requiere un “enorme esfuerzo para impulsar el futuro de Castilla y León”.

 

Fernández Mañueco subrayó el camino de la protección ante el impacto sanitario y social del coronavirus en una apuesta por la sanidad, educación y servicios sociales, además de completar la vacunación, donde reiteró que uno de cada tres castellanos y leoneses está inmunizado. Para el camino hacia la modernidad, incidió en los objetivos de innovación, digitalización, servicios en el medio rural, abrir nuevos proyectos de emprendimiento, apostar por el teletrabajo, la conciliación y aprovechar los nuevos fondos de la Unión Europea.

 

Llama comunera

Tras manifestar que en la localidad de Frómista se cruzan el Canal de Castilla y el Camino de Santiago, manifestó que este año se conmemora el V Centenario del Movimiento Comunero y de la Batalla de Villalar para lo que las Cortes han realizado una programación para “acercarse a ese momento histórico y de carácter casi mítico”, pero superando “cualquier visión ideológica y política”.

 

En un breve repaso de la que el profesor José Antonio Maravall denominó primera revolución moderna, el presidente de la Junta recogió el “papel protagonista” de este movimiento de las comunidades, del común, para reivindicar que su ideario y principios de lucha por las libertades “ofrece valiosas experiencias en el presente”.

 

“La llama comunera sigue muy viva en nuestros días”, sostuvo Fernández Mañueco, después de referirse a que su ideario se plasma en la ley Perpetua de Ávila, para algunos la primera constitución moderna, que buscaba la buena gobernación, el arraigo con la tierra y ue sus recursos se quedaran en ella, la primacía del común sobre intereses particulares, mayor participación del pueblo en las Cortes o el respeto a la autonomía local, todos ellos “principios que asumimos”.

 

El presidente de la Junta inició su discurso institucional con un recuerdo a las víctimas de la pandemia y un agradecimientos a los sectores productivos y sociales y a la sociedad en su conjunto por mirar “de frente la enfermedad” y asumir los “sacrificios” por las limitaciones de derechos y le cerró con una llamada a aprovechar “los tiempos de zozobra” para transformarlos en “esperanza y oportunidad”.

 

Siete premiados

La sociedad de Castilla y León ha reconocido este miércoles el mérito, esfuerzo y compromiso social de siete referentes de la investigación, las letras, las ciencias sociales, el deporte y los valores humanos. En esta ocasión el lugar elegido fue la Iglesia de San Pedro, en la localidad palentina de Frómista, hito del Camino de Santiago.

 

Los galardones, que concede la Junta como prólogo del Día de la Comunidad, que se celebra este viernes, sirvieron para reconocer la labor de los mejores de Castilla y León como fue el caso del virólogo e investigador de Valladolid, Mariano Esteban, quien recibió el Premio  de Investigación Científica y Técnica e Innovación', por su estudio de la biología de los virus y el desarrollo de aplicaciones, en particular vacunas, para erradicar algunas de las enfermedades más mortíferas de la humanidad como el SIDA, la hepatitis C o la malaria. Actualmente, el científico trabaja en el desarrollo de una vacuna frente a la COVID-19.  

 

El escultor José Luis Alonso Coomonte recibió, a continuación, el Premio Castilla y León de las Artes como reconocimiento a su "larga" y "fructífera" trayectoria como artista y a su vitalidad creativa plenamente enraizada en la naturaleza y la historia. El jurado destacó “su maestría en el uso de los materiales, sobre todo el hierro aplicado a la rejería, en una incesante búsqueda para darle forma y belleza. Su colaboración con prestigiosos arquitectos en obras de diferentes países le ha valido el reconocimiento internacional”.  

 

El escritor palentino Gonzalo Calcedo, Premio Castilla y León de las Letras, quien dirigió unas palabras a los escasos asistentes por la pandemia en nombre de todos los premiados, fue reconocido “por su dilatada y fecunda carrera literaria, que ha sido reconocida con los principales premios en el ámbito del relato”. El jurado también destacó "su capacidad para hacer de los sucesos cotidianos, o de una simple anécdota, una experiencia universal, con un lenguaje sobrio y elegante, donde destaca la naturalidad en el uso del diálogo", lo que le convierte en "uno de los máximos exponentes del cuento en el mundo hispánico".

 

A continuación, recibió el galardón el historiador salmantino Teófanes Egido, que recogió el Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades, por su "permanente" y "brillante" dedicación a la docencia e investigación histórica, que ha proporcionado a la historiografía del siglo XVIII hispano unas vanguardistas líneas de investigación con una especial incidencia en la historia de las mentalidades.  

 

También subió al escenario improvisado de la iglesia de Frósmita el atleta Mariano Haro Cisneros para recoger el Premio Castilla y León del Deporte después de que el jurado apuntara que la Comunidad tiene una "deuda impagable" con él y con su excelente currículo, que incluye un diploma olímpico en los Juegos Olímpicos de Múnich 72 y Montreal 76; semifinalista olímpico en los Juegos Olímpicos de México 68; y cuatro veces Subcampeón del Mundo de campo a través.  

 

Por su parte, representantes de la Agrupación Musical de Guardo y la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de la Ribera del Duero Burgalesa (ADRI) recibieron el 'Premio Castilla y León de Valores Humanos y Sociales'. El jurado acordó por unanimidad concederles este galardón porque ambas representan una parte esencial del tejido social de Castilla y León y ayudan a poner en valor y visibilizar el mundo rural de la Comunidad.  

 

“Escuelas municipales de música como la de Guardo desarrollan por toda nuestra geografía una actividad de formación y atención a diversos colectivos que es esencial resaltar. Igualmente, el trabajo sobre el terreno y el voluntariado, así como la integración de los jóvenes a través de la experiencia de sus mayores, es la tarea fundamental de ADRI”, destacó la Junta.

 

El acto también sirvió para la entrega del Premio de Ciencias Sociales y Humanidades, correspondiente a la convocatoria del año 2019, a Fernando Manero, quien fue reconocido por su carácter pionero en los trabajos de investigación sobre la realidad geográfica de Castilla y León, teniendo en cuenta la importancia de su patrimonio territorial y cultural.