Castilla y León castiga a sus alumnos con matrículas universitarias entre las más caras

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Las universidades públicas de Castilla y León compiten con las tasas más altas del país: están cerca de Cataluña y superan a Madrid, País Vasco, Navarra o Valencia. El desembolso mínimo es alto pese a que los precios están congelados desde hace años.

Mil euros por estudiar una carrera de Humanidades. Esto es lo menos que tendrá que pagar un alumno por matricularse en una universidad pública de Castilla y León donde pagará precios entre los más caros de todo el país. Esta es la conclusión de un estudio del Observatorio del Sistema Universitari (OSU) a partir de los precios de las titulaciones oficiales de grado, máster universitario y doctorado de las universidades públicas en España para el curso 2016/17. Y el resultado tiene que ver con la subida de precios de hace unos cursos que mantiene las titulaciones castellano y leonesas entre las más caras pese a la congelación de precios en los últimos años.

 

Según el estudio, matricularse en Ciencias de la Salud cuesta 1.815 euros por curso; 1.450 en Ciencias Experimentales (que engloba Física, Química, Biología, Geología o Matemáticas); 1.663 un curso de Ingeniería y Arquitectura; 1.204 por estudios de Formación del Profesorado; 1.112 por Ciencias Sociales y Jurídicas; y 1.024 un curso de Humanidades. Son precios entre los más altos del país, sólo superados por Cataluña, que es la más cara en todas las especialidades. Por debajo quedan Madrid, País Vasco, Valencia... Los precios dejan en mala situación a las universidades de Castilla y León, que tienen que competir con universidades mucho más baratas, como las del entorno más próximo, caso de Extremadura o Cantabria.

 

La situación tiene que ver con la subida de tasas de los últimos años. Entre 2011 y 2014 el precio medio del crédito matriculado pasó de 16,07 a 23,11 euros, un 43,8% de subida entre el curso 2011-2012 y el 2013-2014. Se hizo aprovechando un decreto de 2012 que permitía a las comunidades subir un 25% las tasas. Entonces Castilla y León se situó en el podio de las comunidades más caras para estudiar y no lo ha abandonado. Ahora es la segunda más cara porque, aunque en los últimos años se han congelado las tasas como en el resto de comunidades, para este curso Madrid anunció una rebaja del 5% en las tasas de los grados, algo que ya han hecho otras autonomías mientras la Junta las deja como estaban: en máximos porque el crédito matriculado subió en su día muy por encima de ese 25%.

 

La Junta, en la figura de su consejero de Educación, Fernando Rey, ya ha reconocido que las tasas universitarias en Castilla y León son caras y que su objetivo es bajarlas, pero que por ahora no es posible. Supedita esta decisión a una mejora de la financiación autonómica. La Junta ha primado sanear las cuentas de las cuatro universidades públicas, que han liquidado su deuda histórica.

 

Mientras tanto, las universidades públicas de la Comunidad tienen que salir a buscar alumnos con unos precios poco competitivos, y lo están notando en una bajada de los niveles de matriculación. Desde el curso 2011-2012 hasta el actual, todas han perdido alumnos; en total, hay 14.000 matriculados menos entre todas las titulaciones de las cuatro universidades; muchos se han trasladado a las universidades privadas. La pérdida de alumnos de grado es importante y no se compensa con el aumento de matriculados en máster

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