Carta abierta de una paciente a los médicos que la han tratado un cáncer en el Hospital de Ávila

Mª Ángeles Martín Rodríguez agradece mediante una carta al director el trato recibido y la profesionalidad de los sanitarios que le han tratado un cáncer de mama en el Hospital Nuestra Señora de Sonsoles de Ávila.

Sr. Director, permítame contar mi historia, mi experiencia, una de tantas, pero que quizás, no difiera mucho de las demás, y quiero que se conozca por la satisfacción que se puede sentir cuando las cosas funcionan.

 

No importa el momento, ni las circunstancias, ni la edad, ni la situación. Cuando la palabra cáncer aparece en tu vida, en la de tus seres queridos, de tus allegados, de tus amigos, la sensación siempre es la misma, miedo, pánico, angustia, incertidumbre, inquietudes tan terribles que no se pueden describir. Se te pasan tantas y tantas cosas por la cabeza, que piensas que no hay barreras, no hay límites, harías todo lo posible y lo imposible, y la realidad es que hay camino y esperanza.

 

Hoy, como usuaria, junto a mi familia, quiero agradecer la labor de todos los profesionales de los Servicios Sanitarios de la Sanidad Pública de nuestro país. No es la primera vez que vivo muy de cerca esta situación. Mi madre ha padecido cáncer de mama y he visto la gran evolución de los tratamientos que se aplican, que en muchos casos permiten dar fundadas esperanzas de vencer a la enfermedad, y esto, gracias a grandísimos profesionales.

 

Nos encontramos en Ávila, una ciudad pequeña, que en muchas ocasiones nos hace pensar que estamos lejos de los mejores recursos y profesionales, pero no hay que salir de ella para encontrar un equipo con mayúsculas capaz de dar lo mejor con cada paciente en cada momento. En nuestra pequeña ciudad, en el Hospital Nuestra Señora de Sonsoles, contamos con un gran equipo el Comité Oncológico de Mama liderado por la Dra. Rocío Martín (Anatomía Patológica), la Dra. María José Velasco (Ginecología), el Dr. José Enrique Alés (Oncología) y el Dr. Javier Castro (Radiodiagnóstico), cada uno de ellos especializados en diferentes campos, todos relacionados con el cáncer de mama, que mediante análisis y estudios exhaustivos concluyen en la aplicación de las técnicas más adecuadas para cada paciente, con el fin de atajar la enfermedad, de la forma más conveniente y eficaz.

 

Además, el hospital cuenta con otros profesionales, médicos, enfermeras, enfermeros, auxiliares, etc; destacar entre ellos el equipo de oncólogos, y el equipo del hospital de día, donde se ponen los tratamientos de quimioterapia, encabezado por Charo, supervisora de este área, y que día a día están en contacto con un gran número de pacientes realizando una labor de inmenso agradecimiento. Siempre hay por su parte una palabra de ánimo, de cariño, de tranquilidad. Esas palabras de sosiego y de calma que tanto se necesitan y tienen para cada persona que allí llega, independientemente de la hora o del momento. Cada paciente es único para todos ellos.

 

Desde estas líneas quiero dar las gracias a todos, las dos Charos, Mariví, las dos Rosas, Antonio, José, al equipo de oncólogos que, sin ser nuestros médicos, en ocasiones hemos pasado por su consulta y al resto de servicios, cardiología, radiología, ginecología, patólogos, internistas, urgencias etc.; que en este largo periplo nos han atendido.

 

Y me van a perdonar que no nombre a todos, pero sería imposible. Pero de verdad que a todos ellos ¡Gracias!

 

Quisiera aprovechar este medio para pedir a las instituciones locales, Ayuntamiento y Diputación, a la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León, al Ministerio de Sanidad, no olviden a esta ciudad, no olviden a estos profesionales, no olviden a estos pacientes, porque necesitan de su ayuda, se necesitan más recursos para poder seguir avanzando.

 

GRACIAS

 

Mª Ángeles Martín Rodríguez