Carta abierta de José Alberto Novoa: '26M, análisis intencionado'

Alberto Novoa, portavoz de Actúa en Ávila.

El portavoz de Actúa en Ávila analiza los resultados electorales de las Elecciones Municipales celebradas el pasado domingo para la Alcaldía de la capital amurallada.

José Alberto Novoa, portavoz de Actúa en Ávila, ha enviado un escrito a este medio de comunicación en el que da su opinión sobre los resultados electorales que tuvieron lugar en la capital abulense el pasado domingo con motivo de la celebración de las Elecciones Municipales.

 

"Tras la larga borrachera electoral, comienza la resaca de unos resultados que darán para todo tipo de análisis, cálculos de alianzas de gobierno y quizá para la asunción de responsabilidades por parte de algunos dirigentes como consecuencia de los resultados obtenidos, aunque de esto último no hay ninguna garantía.

 

El aparente vuelco en las elecciones municipales al ayuntamiento de Ávila, que desplaza al PP “de toda la vida” al rincón de pensar, supone un reto inesperado para Por Ávila por el resultado obtenido: demostrar a los abulenses su verdadera capacidad de innovar y cambiar la forma de hacer política para mejorar la vida de la gente de una ciudad cada vez más triste, teniendo en cuenta que proceden del mismo partido que nunca fue capaz de sacar a Ávila del rincón de la historia.

 

La espectacular entrada en el consistorio con 11 concejales, procediendo del PP, supone un doble desafío: tener que demostrar que no son como sus anteriores compañeros, y a la vez que pueden hacerlo mejor.

 

Como consecuencia de ello, en un primer momento, asistiremos a un lavado de cara en la política municipal, que no será difícil a juzgar por la nefasta gestión del PP saliente, pero el cambio de imagen no será suficiente para afrontar los verdaderos retos de futuro a los que se enfrenta nuestra ciudad, si no se genera el suficiente empoderamiento municipal frente a otras administraciones que tienen las importantes competencias que pueden cambiar la realidad de Ávila: empleo, infraestructuras, sanidad, educación, medio ambiente…

 

Al otro lado, a la izquierda, más allá del PSOE, la pérdida de la representación de IU supone un déficit importantísimo para la labor de reivindicación, control, interpelación y propuesta, que no será asumido por ninguna fuerza política dentro del ayuntamiento. Los abulenses notarán esta carencia en el medio plazo, cuando detecten que no hay ninguna fuerza política en el consistorio capaz de señalar con seriedad las necesidades urgentes de la ciudad.

 

La ausencia de una referencia coherente, transformadora y reivindicativa, desde la izquierda, deja huérfana a una buena parte de los abulenses que han prestado su voto a otras fuerzas políticas como consecuencia de la destrucción que de sí misma ha hecho la dirección actual de Izquierda Unida. La irresponsabilidad, la falta de análisis político y la necedad de sus dirigentes, les ha llevado a despreciar la labor de una organización política que con tanta dignidad defendió, siempre desde la oposición pero con propuestas de gobierno, una idea de ciudad que ahora está aún más lejos.

 

Por tanto, con los últimos resultados de la elecciones municipales queda atrás la etapa que se inauguró en 1991: el PP deja de gobernar la ciudad, e IU pierde su presentación.

 

Asistimos a un cambio de ciclo, a un nuevo tiempo en el que mientras se comprueba la capacidad de gestión de los nuevos dirigentes y se consolida, o no, una mejora en la vida y las oportunidades de los abulenses, por otro lado será necesario analizar qué ha pasado con las fuerzas políticas que proponían sus ideas y no han conseguido representación.

 

La izquierda abulense necesita pasar página. El ciclo 2015 – 2019, marcado por la obsesión de las confluencias y del “quítate tú que me pongo yo”, sin análisis rigurosos, sin complicidad, y sin respeto muto, ha llevado al desastre y la nula representación.

 

El no haber sabido reconsiderar la estrategia en favor de la unidad de acción ante la división de las derechas, tal y como planteó Actúa, para haber garantizado un mínimo de presencia en el ayuntamiento, ha llevado a esta situación actual de orfandad.

 

Ahora hay cuatro años por delante para corregir estrategias y reconstruir una izquierda necesaria con propuestas actualizadas: definir una idea de ciudad que responda a las necesidades de sus habitantes y en la que se pueda vivir con suficiencia, y un modelo de convivencia de las organizaciones de izquierdas que asuma los objetivos compartidos y las diferencias de los matices, sin que ello suponga un problema sino una oportunidad".