Carnero recuerda la prohibición de la quema de rastrojos y el uso de venenos para luchar contra los topillos, y aboga por el volteo de tierras

Jesús Julio Carnero junto a los responsables de las organizaciones agrarias. JAG

Asimismo, se reperfilará más de 500 kilómetros de cuentas para luchar contra la plaga. Las organizaciones agrarias piden más medidas. 

El nuevo consejero de Agricultura, ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León, Jesús Julio Carnero, ha recordado la prohibición de la quema de rastrojos y el uso de químicos para acabar con “el repunte poblacional” de topillos. Por el contrario, Carnero ha insistido en las “medidas concretas” que ha puesto en marcha la administración con la “autorización a los agricultores del volteo de tierras”, además de “la reperfilación de cunetas que faceta a más de 500 kilómetros lineales”.

 

Así lo ha explicado el nuevo consejero en su estreno al frente de la cartera de Agricultura y Ganadería tras la celebración del primer Consejo Agrario de la legislatura, en el que han participado las organizaciones agrarias. Los responsables de las Opas agrarias han felicitado al nuevo consejero, aunque no han dudado en calificar el problema de los topillos como “auténtica plaga” que se va a extender por todo el territorio “cuando hace tan solo cuatro o cinco meses tan solo se hablaba de dos focos puntuales”, tal y como ha recordado José Manuel González Palacín, de UCCL.

 

Asimismo, Jesús Julio Carnero ha hablado también de medidas de “carácter coordinador” entre las distintas administraciones, con Confederación Hidrográfica del Duero y Demarcación de Carreteras, tal y como ha explicado el consejero, que se ha fijado la próxima reunión para el lunes. Carnero ha insistido tras la petición de las organizaciones agrarias que la quema de rastrojos está prohibida vía sentencia, al igual que la aplicación de veneno químico. Ha abogado por su parte a la lucha biológica a través de las aves rapaces. No obstante, el consejero de Agricultura ha sentenciado que el problema no se puede comparar a la plaga acontecida en 2007 y ha limitado a la Tierra de Campos vallisoletana y palentina la zona más afectada.

 

Donaciano Dujo, de Asaja Castilla y León, se ha mostrado crítico con la actuación de la Junta en la problemática de los topillos que “lleva el mismo camino que en 2007” donde ha recordado que medio millar de personas fueron afectadas por tularemia. Dujo ha asegurado que esta plaga se inicia en los terrenos públicos como caminos, cunetas, arroyos... que aún no se han limpiado y ha echado en cara al vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, y a la consejera de Sanidad que “ni si quiera hayan hablado del asunto”.

 

Desde UPA-COAG, a través de Aurelio González, han exigido que “las buenas palabras de paso a los resultado” y han pedido “tratamiento directo en los terrenos abandonados”, antes de alertar que se trata de un asunto de Salud Pública. González Palacín, de UCCL, ha insistido en que “la quema de rastrojos de forma responsables se puede y se debe permitir”, además de “una lucha química”.

 

Durante el Consejo Agrario, se han tratado algunos asuntos relacionados con los seguros agrarios y con medidas para combatir la sequía. Los responsables de las tres organizaciones agrarias han ofrecido al nuevo consejero “diálogo” y “trabajo”.