Carlos Suárez se enfrenta a una denuncia tras sus declaraciones por el 'Caso Osasuna'

Sus palabras sobre usar de señuelo al Espanyol para ver si Osasuna primaba han hecho que Figueras y Torres interpongan una querella contra el expresidente pucelano, el exdirector deportivo Alberto Marcos y Javier Tebas.

El juicio por el denominado 'Caso Osasuna' por los partidos amañados de las dos últimas jornadas de la campaña 2013-2014 continúa su curso, pero las declaraciones del expresidente del Real Valladolid, Carlos Suárez, de este lunes continúan coleando, sobre todo lo que dijo de que el club pucelano ofreció una prima al RCD Espanyol para que ganase su partido contra Osasuna a modo de "señuelo". Esto se hizo con el conocimiento de LaLiga y consetimiento de Javier Tebas para confirmar sus sospechas de que la entidad rojilla había amañado ese encuentro, según comentó Suárez en el juicio. 

 

Según informa este jueves, Noticias de Navarra, a raíz de estas declaraciones, los abogados de los exjugadores del Betis Jordi Figueras y Xavi Torres, van a tomar cartas en el asunto e  interponer una querella criminal contra el expresidente del Valladolid, Carlos Suárez, el exdirector deportivo del club pucelano, Alberto Marcos, y el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas, "por la indiciaria comisión de un delito de falso testimonio vertido en causa penal, un delito contra la Administración de Justicia y un delito de corrupción deportiva". 

 

Los abogados, según recoge el diario, afirman que "Suárez habría faltado deliberadamente a la verdad al afirmar que uno de los acusados le habría reconocido la existencia de contactos con directivos de Osasuna para percibir primar por ganar al Valladolid –extremo falso, sobre el que además jamás hizo referencia alguna Suárez en ninguna de sus declaraciones precedentes– pretendiendo con ello beneficiar procesalmente a una de las partes, en perjuicio de los acusados"

 

Falta por ver si el juez instructor del caso acepta ahora estas denuncias y ver qué ocurre en caso afirmativo, pero tanto Figueras, como Torres, no quieren que estas declaraciones caígan en saco roto y sean juzgadas por ser un hecho delictivo. Mientras el juicio continúa su curso y se espera que se prolongue hasta el 28 de febrero