Candeleda acoge la celebración de la undécima edición de su Boda Tradicional
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Candeleda acoge la celebración de la undécima edición de su Boda Tradicional

Organizada por la Asociación Cultural Pedro Vaquero.

En este año, la Asociación Pedro Vaquero vuelve a organizar y diseñar la “Boda Tradicional”. Once ediciones ya, desde aquella “primera vez” en la que se quiso salir a la calle con los trajes, las guitarras, la púas y las ganas de recordar esas rondas de boda en las que la calle también formaba parte del ritual, formaba parte de la ceremonia.

 

Cada año esta celebración se ha ido perfilando con criterios consensuados sobre todo con los novios, ellos son los protagonistas de esta fiesta, a la que queremos invitar a todos – candeledanos, familiares y visitantes.

 

En esta boda se piden dos cosas – que los novios lo sean- que quieran celebrar con su pueblo ese compromiso y ese amor – de boda nueva o de boda de oro-, y que ellos tomen parte activa junto a sus amigos y familiares en el diseño y ejecución de la fiesta.

 

Este año se celebra el próximo sábado 26 de junio, saliendo de la casa de la novia en la calle a las 8 de la tarde, y de allí a buscar el novio y su madrina para todos juntos acudir al lugar de la ceremonia. Luego vendrá el “baile de la manzana” en el que los invitados deben pagar por bailar con la novia y repondrán fuerzas a base de rica limonada y dulces.

 

Se pide que los invitados e invitadas acudan a la boda vestidos “a lo tradicional” y de esa manera lucir los ricos mantones y pañuelos, aderezos, guardapiés y sayas. Los hombres con sus camisas blancas, sombreros y chalecos nos llevarán a esa imagen de Candeleda que ya en los años veinte quedó para siempre en los documentales y fotografías de la época.

 

Este año Merce y Santi celebran 50 años de matrimonio y junto a sus hijos, nietos amigos y demás familia serán los protagonistas de este día. Merce y Santi que como tantos candeledanos y candeledanas tuvieron que emigrar –en este caso a Barcelona- y allí tener y educar a sus hijos, sin dejar nunca que Candeleda quedara en el olvido.