Boxeo para superar las heridas

La Fundación Jero García recurre al boxeo para superar la exclusión o el maltrato: "El boxeo ayuda a cerrar heridas"

'La escuela' de boxeo que dirige Jero García suena a combas chocando contra el suelo, a golpes lanzados al aire y a suspiros de esfuerzo. Las paredes están forradas con carteles de combates pasados, guantes desgastados y botas que han perdido la suela. Es una vieja cochera acondicionada en el barrio madrileño de Puerta del Ángel con dos rings de boxeo, una decena de sacos y un temporizador digital que marca el ritmo de los ejercicios.

 

La escuela imparte clases a quien quiera apuntarse pero, además, ha becado a 30 chicos y chicas que han sufrido violencia, a través de la Fundación Jero García. Bullying, maltrato o exclusión son algunas de las experiencias a las que plantan cara dentro del ring.

 

"El boxeo ayuda a canalizar la agresividad y regular la ira", según Jero García director técnico de 'La Escuela' de boxeo' y presentador del programa 'Hermano mayor'. Miriam Gutiérrez 'La Reina', pupila de Jero y víctima de malos tratos, lo corrobora: "Yo al principio combatía con mucha ira pero ahora tengo control, para mí es como bailar". Ambos defienden que el boxeo no es un deporte violento, y aseguran que "el boxeo cierra heridas".

 

MIRIAM 'LA REINA' GUTIERREZ, VÍCTIMA DE MALOS TRATOS

 

Miriam estaba embarazada de seis meses y su pareja le había dejado un ojo morado cuando decidió que debía alejarse y empezar de cero. La joven boxeaba desde pequeña, pero lo había dejado para no dar explicaciones a su entrenador de las marcas que tenía por todo el cuerpo. "Cuando vi la carita de mi hija supe que tenía que volver a boxear y recuperar buenos hábitos que tenía antes", recuerda Miriam.

 

La pugilista se emociona cuando habla del miedo que sintió cuando le contó a su familia que su pareja la pegaba. "No sabes si vas a estar acompañada siempre, el día tiene 24 horas y tenía miedo de que pudiera matarme", explica. El boxeo le da equilibrio y seguridad, le ha permitido recuperar la autoestima y sentirse la mujer que era antes.

 

Ahora todo ha quedado atrás y sonríe al hablar de su nueva pareja y del hijo que han tenido juntos. Para ella, lo más importante era que su hija creciera en un entorno "sano" en el que no hubiera gritos ni violencia.

 

JAVI PRESTEL CONTRA EL BULLYING

 

Javi es otro de los alumnos de esta escuela. Tiene parálisis cerebral y sufrió acoso escolar. "Cuando sufres bullying sientes una bola en el estómago y ni duermes, ni sabes por qué te está sucediendo eso ni por dónde te viene", recuerda.

 

En su primera clase con Jero no se veía capaz de seguir el ritmo porque su brazo izquierdo temblaba y no podía controlar su dirección. Pero tres años después, ha perfeccionado su crochet y su puño directo y está a punto de sacarse el título de profesor de boxeo.

 

En estos tres años se ha sacado una oposición y tiene más confianza en sí mismo. "Cuando tenga novia puedo cogerla de la mano sin sentirme inseguro porque sé que no me va a temblar el brazo", explica mientras cierra el puño y sonríe.

 

"Ya decidí hace tiempo que gente que me aporta bienvenida, gente mala que siga su camino, conmigo no van a venir", expresa Javi que reconoce que ahora ve cada día como una oportunidad y que disfruta de su familia, sus amigos y su deporte.

 

LORENZO ALBALADEJO: "PARA MI LO NATURAL ES HUÍR Y EL BOXEO ES PLANTAR CARA"

 

La última incorporación a la escuela es la de Lorenzo Albaladejo, medallista paralímpico de atletismo que llegó al boxeo buscando preparación física pero que después de meses entrenando, se queda con los valores que ha aprendido. "Para mí lo natural siendo atleta es huír y el boxeo es plantar cara", reconoce.

 

El atleta ha iniciado una cruzada contra la violencia junto con la Fundación Jero García e imparte charlas para concienciar a niños y adolescentes sobre la importancia de acabar con el bullying."Al final se siente más orgullo viendo que una persona a la que has ayudado ha conseguido destacar, que viendo que una persona a la que has hundido ha terminado suicidándose", afirma.

 

Lorenzo reconoce que las cartas que le tocaron jugar no son las que más le gustaban porque nació con una parálisis cerebral, pero según explica, son las únicas que tenía y con las que le tocaba jugar. "Si mis padres no hubieran luchado seguramente estaría en una cama, en una silla de ruedas o me habrían abortado y estaría muerto", asevera. Para este atleta "rendirse siempre es lo más fácil", por lo que anima a padres y personas con dificultades a pelear "porque sino nunca sabrán cuál es el resultado".

 

Jero García coincide con Albaladejo y reconoce que, además de la recompensa física que le aporta el boxeo, se aprenden valores como la constancia, la disciplina o el sacrificio.

 

LA 'TRIBU'

 

En esta escuela se definen como una 'tribu'. "Cuando uno está de bajón, está otro para darle una palmadita, cuando uno está triste, está otro para darle aliento", según Jero, que reconoce que después de años boxeando sus alumnos se transforman porque tienen nuevos objetivos.

 

La base de su entrenamiento es la certeza de que "el boxeo no engaña y algo que no te engaña te prepara para la adversidad". El entrenador se enorgullece de que en 'La escuela' se trabaja de forma horizontal. "Aquí vamos todos de la mano, nadie manda más que otro porque somos todos compañeros", concluye.