Ayuno de Viernes Santo, consejos para no desfallecer

Comida

El Viernes Santo es un día de celebración que para los católicos también implica el cumplimiento de un ayuno eclesiástico que supone abstenerse de carne, consumir sólo líquidos o hacer una comida al día, siendo permitidos los derivados de la leche, huevos y productos de grasa animal.

A pesar de que esta práctica es de índole religiosa, suscita gran interés en la población, según han detectado los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Esto es debido a los beneficios que supone para el cuerpo. Entre ellos, propicia el proceso de detoxificación y depuración y ayuda al sistema linfático, intestino, hígado y riñón a realizar mejor sus funciones.

 

Debe asegurar un aporte calórico mínimo razonable, entre 1.000 y 1.100 Kcal diarias, a base de proteínas, grasas saludables, fructosa, vitaminas y minerales y, sobre todo, no prolongarse más de 48 horas. Además, es desaconsejado en personas con salud más frágil, embarazadas, lactantes, menores de edad y mayores de 65 años por riesgo de deshidratación, desórdenes metabólicos o síntomas de debilidad.

 

Un ayuno equilibrado es aquel que aporta todos los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo, protegiéndole frente a enfermedades y, a la vez, previniéndole de efectos adversos como hipoglucemias, astenia o mareos. Así, recomiendan:

 

- La ingesta de frutas ricas en vitamina C, frutos secos, lácteos y miel en el desayuno reforzará el sistema inmunitario desde la primera toma del día. A media mañana se puede tomar un yogur acompañado de nueces.

 

- La toma de legumbres como lentejas o garbanzos en la comida principal favorece la salud cardiovascular porque son ricos en fibra, y junto con el aceite de oliva aportarían energía estable durante las horas siguientes, sin provocar picos de insulina.

 

- El zumo de naranja y zanahoria, tomado como postre, está pensado para mejorar el sistema inmunitario y es antioxidante que actúa como equilibrador emocional, reduce la ansiedad y mejora la depresión. Indicado especialmente para la astenia primaveral y para personas que se sienten tristes o abatidos.

 

La cena consiste en caldo de verduras depurativas para eliminar las toxinas, una onza de chocolate negro puro y mosto sin alcohol que favorecen la reparación celular y la meditación interior.

 

AYUNO ESTRICTO

 

Es muy sencillo incurrir en pautas poco saludables con alto contenido en azúcares o grasas, y poca presencia de proteínas, vitaminas y minerales. Por este motivo, su propuesta de este año para el ayuno estricto de Semana Santa está compuesto de lácteos, frutas y verduras, grasas saludables y legumbres