Ávila, capital de los Detectives Privados

Recepción del alcalde de Ávila a la Asociación Nacional de Detectives Privados en el Palacio de Los Verdugo

Por segundo año consecutivo la Escuela Nacional de Policía de Ávila se ha convertido en la sede de las jornadas formativas de la Asociación Nacional de Detectives Privados, que se desarrollarán a lo largo de fin de semana. Esta tarde han sido recibidos por el alcalde de Ávila, quien les ha invitado a volver al año que viene, invitación que han aceptado con gusto, pudiéndose convertir de esta forma la capital amurallada en su lugar de referencia.

Una delegación de 35 detectives privados, pertenecientes a la Asociación Nacional de Detectives Privados, han sido recibidos esta tarde por el alcade de Ávila, Miguel Ángel García Nieto, en el Palacio de Los Verdugo. Durante la recepción García Nieto les ha hablado de las múltiples bondades que les ofrece esta ciudad, e invitado a volver el próximo año de forma "inexcusable" para que compartan con los abulenses el V Centenario de La Santa.

 

Una invitación que ha sido aceptada por Roberto García, miembro de la Junta Directiva de esta Asociación, quien además a añadido que Ávila podría convertirse en la sede permanente de sus jornadas formativas.

 

Jornadas que se desarrollarán a lo largo del fin de semana en la Escuela Nacional de Policía, en que detectives y miembros de las fuerzas de seguridad del Estado intercambiarán nuevas técnicas y conocimientos sobre seguridad.

 

Un colectivo, el de los detectives privados, que en España está formado por aproximadamente 1.600 miembros, entre los que se encuentran los mejores investigadores de Europa, y que actualmente se está inmerso en la nueva Ley de Seguridad Privada, muy reivindicada por estos profesionales, y en el desarrollo de su normativa.

 

No es de extrañar que sea en España donde se encuentren los mejores investigadores, ya que por legislación son los mejor formados, debiendo tener para ejercer esta actividad tres años de estudios superiores, y estando homologados por el Ministerio de Interior.

 

Una profesión que además quiere romper mitos, como que la mayoría son hombres, algo que en la actualidad es todo lo contrario, o el de la gabardina y sobriedad. Ellos se definen en estos momentos como "expertos en recopilar pruebas de forma especializada, y punta de lanza de la lucha contra el fraude en el sector privado".