Así sería el viaje a Zamora, Madrid o Valladolid: pagar o un trayecto imposible de rotondas y travesías
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Así sería el viaje a Zamora, Madrid o Valladolid: pagar o un trayecto imposible de rotondas y travesías

Varios vehículos circulan por una autovía.

Las nacionales que unen Salamanca con las principales ciudades cercanas siguen operativas, aunque 'pisadas' por las autovías y penalizadas por límites de velocidad, travesías y rotondas.

El pago de un peaje 'simbólico' o 'blando' (pero pago al fin y al cabo) por usar las autovías que ahora son gratuitas podría obligar a miles de conductores salmantinos a elegir entre dos opciones: rascarse el bolsillo o circular por nacionales. Eso es, según expertos, lo que harían miles de conductores que se verían empujados a las antiguas vías de doble sentido ante la perspectiva de pagar. El cambio es casi radical en materia de economía y seguridad, un paso atrás en el tiempo de décadas.

 

Según los datos de los móviles, usados para analizar la movilidad de los salmantinos, Madrid, Zamora, Valladolid, Ávila y Cáceres son el destino mayoritario de nuestros desplazamientos por carretera. Todos estos viajes se pueden hacer ahora por autovía (tras años de reivindicaciones, por cierto), pero ¿cómo sería hacerlos otra vez por nacional? Para todos los casos hay alternativas, aunque no son la mejor opción.

 

Zamora, como hace 12 años

A Zamora se puede ir por la nacional saliendo de Salamanca por el Helmántico. No esperan más o menos los mismos kilómetros que por la autovía, pero el límite es de 90 km/h y hay que hacer numerosas travesías, muchas de ellas con alguna rotonda. El trazado discurre paralelo a la autovía y cerca de la capital del Duero hay que tomar una circunvalación. Es un paso atrás de 12 años: la autovía se abrió por completo en mayo de 2009.

 

Madrid y Ávila, 12 años atrás

El trayecto a Madrid por Ávila es el más frecuente que hacen los salmantinos. En la actualidad, se hace por autovía gratuita por Ávila tras abrirse a la circulación en julio de 2009 el último tramo. La alternativa es hacer el trayecto por la antigua N-501 por Peñaranda hasta llegar a Ávila, y allí optar por carreteras regionales hasta San Rafael y subir el puerto; o dirigirnos desde la ciudad amurallada por la AP51 hasta llegar a la AP6 en Villacastín, donde podemos coger la autopista: allí nos espera un peaje de más de 12 euros que ha subido y se mantendrá durante los próximos años.

 

Valladolid, por la N-620... hasta Tordesillas

Si queremos evitar la autovía en un futuro de peajes nos tocaría ir por la N-620 saliendo desde el polígono de Villares y seguir esta antigua nacional por su trazado histórico, paralelo en muchos tramos a la autovía. Podemos llegar por ella hasta Tordesillas, desde ahí no queda más alternativa que coger la autovía A-62.

 

Cáceres por Guijuelo y Béjar

Podemos ir por la antigua carretera de la ruta de la planta, la N-630, por Mozárbez, Cuatro Calzadas, Beleña... y llegar hasta Guijuelo, atravesarlo y continuar hasta Béjar aunque nos aparecerán cruces y rotondas para dar acceso a la autovía que va paralela. El nudo es un auténtico laberinto en algunos puntos. Subiremos por el puerto y llegaremos a la ciudad textil.

 

Por ahí podremos pasar a la provincia de Cáceres desde Puerto de Béjar a Baños de Montemayor, siempre por la antigua nacional. Ya en la provincia extremeña podemos seguir hasta Plasencia y, por un reguero de rotondas y travesías, alcanzar la capital cacereña.