Alertan sobre la presencia de la “avispilla del castaño” tras su detección en el Valle del Tiétar

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente insta a todos los particulares que cuenten con castaños en la zona, y en especial a los que hayan realizado plantaciones recientes, a la revisión del estado fitosanitario de sus castaños para la detección precoz de la ‘avispilla del castaño’ (‘Dryocosmus kuriphilus’), tras su localización en uno de los municipios del Valle. 

En Castilla y León se produjeron las primeras interceptaciones en viveros en el año 2012, de plantas procedentes de otras comunidades autónomas, procediéndose a su destrucción. En 2015 se produjo la primera detección en masas naturales en el norte de Burgos y muy recientemente se ha detectado su presencia en la provincia de León, probablemente llegando por dispersión natural desde masas afectadas de la vecina Galicia.

 

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente tiene previsto reunir a los representantes del sector la próxima semana, a través de la Mesa del Castaño, para diseñar la estrategia a seguir para minimizar los efectos de la plaga que ya parece irremediable que se instale en la mayor parte de castañares de la región a medio plazo.

 

La Junta de Castilla y León ha venido impartiendo instrucciones para prevenir la entrada de planta infectada y evitar así su propagación desde el año 2007, mediante la celebración de jornadas de difusión de la problemática de la avispilla del castaño entre particulares y profesionales del sector, y a través de jornadas técnico-científicas en diversas ediciones de la feria Biocastanea desde 2010.

 

La Dirección General del Medio Natural insiste en los puntos clave para la prevención y lucha contra la avispilla:

  • La necesidad de conocer el origen de la planta antes de su adquisición, evitando aquellas que provengan de zonas donde ya se conozca la existencia de esta plaga, ya que el riesgo de que venga infectada y no se advierta su presencia es máximo.

  • La vigilancia intensiva a que se debe someter a las nuevas plantaciones para la detección precoz del insecto, verificando regularmente que no se forman agallas.

  • La eliminación inmediata de los pies afectados con presencia de agallas, mediante la corta y quema de los mismos, antes de la emergencia de los adultos desde las agallas, hecho que se produce al final de la primavera y todavía estamos en plazo de verificarlo por unos días.

  • La alerta a propietarios colindantes para mejorar la eficacia de las prospecciones y conseguir la erradicación en detecciones tempranas y no extendidas.

  • El tratamiento con enemigos naturales como ´Torymus sinensis´, que es originario de China, no es preventivo, sino que sólo es eficaz con niveles de infestación muy altos, su instalación resulta cara y técnicamente compleja, y sus efectos tardan también muchos años en ser visibles, y no siempre se consiguen resultados óptimos: Por lo que la prevención evitando la instalación de la avispilla en una determinada zona debe ser la prioridad para evitar daños a los castaños y la producción de castaña.

 

Se recuerda que al adquirir los plantones es imposible asegurar que la planta no esté infectada, ya que las yemas afectadas no desarrollan las agallas hasta la primavera siguiente, por lo que no tendrán síntomas aparentes ese otoño e invierno cuando se adquieren. El mejor síntoma de identificación de esta plaga es el desarrollo de agallas de 1-3 centímetros de diámetro, verdes o rosas, sobre ramitas jóvenes, brotes y hojas, que se produce al comenzar abrotar las plantas en primavera.

 

La única forma de evitar su dispersión es la prevención. Si se evita la entrada de material procedente de zonas contaminadas y se emplean plantas y estaquillas de la propia zona el riesgo de infestación se reduce considerablemente. No obstante donde se establezca la avispilla es muy difícil, por no decir imposible, su erradicación.

 

La dispersión natural de la avispilla también es muy difícil de impedir, salvo en masas muy aisladas de otras, donde la posibilidad de la llegada de la avispilla volando es muy reducida, es por lo que aunque haya ya presencia de avispilla en la comunidad siguen siendo válidas las recomendaciones de evitar el movimiento de plantas de castaños de unos sitios a otros.