Casavieja, Piedralaves y Mijares, sin agua potable tras las fuertes lluvias
Tres localidades recurren a agua embotellada y camiones cisterna por la turbidez provocada por los arrastres de ceniza
Las consecuencias del incendio de Burgohondo, que calcinó cerca de 38.000 hectáreas durante el verano, se han trasladado ahora al abastecimiento de agua de varias localidades del sur de la provincia de Ávila. Las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas han arrastrado cenizas y sedimentos desde las zonas quemadas hasta distintos cauces y captaciones, lo que ha obligado a restringir el consumo de agua en Casavieja, Piedralaves y Mijares, según ha informado EFE.
Los tres municipios están recurriendo a agua embotellada y camiones cisterna para garantizar el suministro a la población mientras se analiza la evolución de la calidad del agua. El problema se produce después de unas tormentas que, según EFE, han confirmado uno de los principales riesgos que se preveían tras el incendio: que las lluvias posteriores provocasen el desplazamiento de los restos acumulados en las zonas afectadas por las llamas.
En Piedralaves, el agua procedente de la presa ha adquirido una tonalidad especialmente oscura. Su alcalde, Germán Ulloa, ha explicado a EFE que los arrastres provocados por las tormentas del domingo han dejado el agua "similar al chapapote".
La situación ha llevado al municipio a limitar el uso del agua desde la noche del domingo. Según ha señalado el regidor a EFE, actualmente apenas puede emplearse "para el servicio", pero no para beber, cocinar o ducharse. Ulloa confía en que el problema pueda resolverse antes en las cuatro captaciones del municipio que en el agua acumulada en la presa.
Para garantizar el abastecimiento, la Diputación de Ávila ha enviado 17 palés de agua embotellada a Piedralaves. A esta cantidad se suma la reserva que ya había almacenado el municipio después del incendio iniciado el 22 de julio en Burgohondo, cuyas labores de extinción concluyeron definitivamente el pasado sábado, 3 de octubre, tras más de dos meses.
También Mijares se ha visto afectado por las consecuencias de las precipitaciones. Su alcaldesa, Soraya Blázquez, ha confirmado a EFE que se ha tenido que recurrir al suministro de agua embotellada debido a la "turbidez" registrada.
En este municipio sí está permitido utilizar el agua para la limpieza y el baño, pero las restricciones afectan al consumo y a la preparación de alimentos. La alcaldesa ha explicado a EFE que los restos arrastrados desde la sierra han llegado hasta las gargantas próximas a las que se encuentran las captaciones.
La situación es especialmente complicada en Casavieja, otra de las localidades golpeadas por el incendio del verano. Las lluvias han mantenido al municipio sin agua potable, por lo que el abastecimiento se está realizando mediante botellas y camiones cisterna, según EFE.
La evolución de las lluvias mantiene además la situación bajo vigilancia. El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández, declaró el domingo la situación 1 de emergencia contemplada en el Plan de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en Castilla y León (InunCYL), ante el estado de presas y embalses.
Aunque las precipitaciones habían remitido durante la mañana, Aemet mantiene el aviso naranja en esta zona de la provincia ante la previsión de nuevos episodios de lluvia, con acumulaciones de hasta 30 litros por metro cuadrado en una hora y 50 litros en doce horas, según EFE.








