La evolución del incendio forestal de Burgohondo ha sido este domingo "relativamente favorable", según han explicado los responsables del operativo de extinción, que han logrado estabilizar buena parte del perímetro que permanecía más comprometido durante la jornada anterior. No obstante, Mijares y Casillas continúan concentrando la mayor preocupación y seguirán siendo los principales escenarios de actuación durante la noche.
El asistente al director técnico de extinción, José Miguel Gutiérrez, ha señalado que, pese a las dificultades derivadas de la complejidad del terreno, los trabajos desarrollados durante el día han dado "resultados evidentes", permitiendo consolidar gran parte del perímetro. Aun así, ha advertido de que el operativo permanecerá pendiente de la evolución del viento previsto para las próximas horas.
El sector de Mijares, considerado el más activo del incendio, sigue siendo el punto más delicado. Entre el puerto de Mijares y Casavieja, los equipos han centrado sus esfuerzos en asegurar un cañón de especial peligrosidad mediante la actuación combinada de medios aéreos y terrestres. Durante la noche continuarán los ataques directos con cuadrillas forestales para tratar de consolidar la zona.
En el Valle del Tiétar, entre Casavieja y Piedralaves, la maquinaria pesada ha permitido avanzar de forma significativa. La apertura de líneas de defensa con bulldóceres, junto al apoyo de los efectivos desplazados desde Castilla-La Mancha, ha hecho posible cerrar prácticamente todo este sector. Únicamente permanecen pequeñas reproducciones en las inmediaciones de algunos núcleos urbanos, donde trabajan de forma coordinada los bomberos y la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Una situación similar presenta el sector comprendido entre La Adrada y Navahondilla, donde persisten algunos focos puntuales y pequeñas incidencias en el entorno de viviendas y edificaciones, aunque los responsables del operativo aseguran que permanecen bajo control.
El otro frente que continúa generando mayor preocupación es el de Casillas, donde aún permanece un frente activo. Durante la jornada se ha reforzado la zona con una importante concentración de medios aéreos y, una vez caída la noche, los trabajos continuarán mediante ataques directos e indirectos, incluyendo el uso de fuego técnico en el entorno del Castañar para consolidar el perímetro.
Precisamente el entorno del Castañar de El Tiemblo ha sido uno de los puntos más complicados del día. Según los técnicos, la intensidad del fuego obligó a emplear un importante despliegue de recursos terrestres y aéreos para evitar su propagación.
Por su parte, el director de extinción del operativo INFOCAL, Pablo Montejo, ha detallado que en el sector de Cebreros los equipos han trabajado de forma constante mediante ataque directo apoyado por medios aéreos, una estrategia que ha permitido obtener resultados positivos. Durante la noche continuarán las labores apoyándose en una línea de defensa abierta con maquinaria pesada.
En el Valle de Iruelas, el operativo está ejecutando una quema controlada con el objetivo de reforzar el perímetro y reducir el riesgo de reactivaciones durante la madrugada, una actuación que continuará siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Finalmente, en el sector de Navaluenga-Castrejón, los efectivos mantienen el ataque directo y una vigilancia permanente del perímetro. Se trata de una zona especialmente compleja por su relieve rocoso y por los antecedentes de otro incendio registrado hace apenas unas semanas, lo que obliga a extremar la vigilancia ante posibles reproducciones.
Aunque la evolución del incendio invita a un moderado optimismo, los responsables del operativo insisten en que las próximas horas seguirán siendo decisivas. El comportamiento del viento volverá a marcar el desarrollo de las labores de extinción y la consolidación de los avances logrados durante la jornada.