El Ayuntamiento de Ávila, Cáritas, empresas y vecinos se vuelcan con las familias alojadas en la Escuela Nacional de Policía tras el incendio de Burgohondo
Juegos para 30 niños y una cuna para un bebé de 45 días entre la solidaridad con los evacuados
El Ayuntamiento de Ávila, Cáritas, empresas y vecinos se vuelcan con las familias alojadas en la Escuela Nacional de Policía tras el incendio de Burgohondo
Las historias de solidaridad continúan multiplicándose en torno al incendio de Burgohondo, que ha obligado a evacuar a miles de personas de distintos municipios de la provincia. En la Escuela Nacional de Policía de Ávila, convertida en albergue provisional para acoger a buena parte de los desplazados, administraciones, entidades sociales y empresas colaboran para hacer más llevadera una situación especialmente complicada para muchas familias.
Entre las personas alojadas en estas instalaciones se encuentran 30 niños de diferentes edades, para quienes el Ayuntamiento de Ávila y Cáritas han organizado durante la tarde un programa de actividades con el objetivo de ofrecerles un espacio de ocio y distracción mientras permanecen alejados de sus hogares.
Aprovechando las instalaciones de la Escuela Nacional de Policía, los menores participan en propuestas como pintacaras, actividades deportivas, talleres de dibujo y juegos, que además les permiten relacionarse con otros niños que atraviesan la misma situación tras haber sido desalojados por el avance del incendio.
El objetivo de esta iniciativa es proporcionarles momentos de normalidad en medio de una emergencia que ha obligado a abandonar sus viviendas de forma precipitada y ha alterado por completo su rutina.
Una cuna para un bebé de 45 días
La solidaridad también está llegando a través de numerosas donaciones y colaboraciones destinadas a cubrir las necesidades más inmediatas de las personas evacuadas.

Uno de los casos más significativos ha sido el de un bebé de tan solo 45 días, evacuado junto a su familia desde Burgohondo. Tras detectarse la necesidad urgente de una cuna, se realizó un llamamiento a un establecimiento de la ciudad, Esla, que respondió de inmediato facilitando el material necesario para el pequeño.
Este gesto se suma a las múltiples aportaciones de entidades, empresas y particulares que están proporcionando productos y recursos para atender a las personas alojadas en la Escuela Nacional de Policía, donde continúa centralizada la acogida de buena parte de los evacuados por el incendio.
Mientras el operativo de extinción sigue luchando contra las llamas, la respuesta solidaria de instituciones y ciudadanos está permitiendo cubrir muchas de las necesidades que van surgiendo entre quienes han tenido que abandonar sus hogares por la emergencia.








