Su alcalde, Juan Pablo Martín, quien compara las imágenes
Situación de "tensa calma" en el Alto Tiétar, que vive imágenes similares a la pandemia
Su alcalde, Juan Pablo Martín, quien compara las imágenes
La localidad abulense de Sotillo de la Adrada, que con 5.000 habitantes censados es la de mayor población entre las siete desalojadas del Alto Tiétar, vive una situación de "tensa calma", según su alcalde, Juan Pablo Martín, quien compara las imágenes del casco urbano con las de la pandemia.
Pendiente de la evolución del fuego, que ha traspasado la sierra cercana desde la parte norte del Valle del Alberche, donde el miércoles se originó este incendio que ha arrasado entre 13.000 y 15.000 hectáreas, Martín reconoce a EFE que el temor es que se repitan en su municipio las imágenes de El Tiemblo.
El regidor ha descrito la situación de su pueblo como de "calma tensa", a la espera de la evolución de un incendio que ha dejado las calles "desiertas", en una imagen que, según ha comentado, le recuerda a lo vivido durante la pandemia.
En este caso, el motivo es un suceso al que, por desgracia en esta zona del sureste de la provincia abulense, están muy acostumbrados, si bien, según lamenta Juan Pablo Martín, en esta ocasión nada tiene que ver con ninguno de los que han sufrido a lo largo de su historia.
Después de ver la devastación causada en los pueblos del Valle del Alberche, Martín teme que esas impactantes imágenes se puedan "repetir" en esta zona conocida como 'La Andalucía de Ávila', por su clima, su vegetación e incluso su acento.
Aunque las temperaturas han descendido y las llamas aún no se divisan directamente desde el casco urbano, el alcalde sotillano asegura que ya ha empezado a arder una parte de la masa arbolada que cubre buena parte del Valle del Tiétar, desde esa zona hasta Candeleda, muy cerca de la provincia de Cáceres.
Según Martín, en la zona hay, sobre todo, pinos, pero también robles y castaños, que actualmente se están quemando en las zonas más elevadas de la sierra, debido a la acción de un viento cambiante, que dificulta la actuación de los numerosos medios humanos y materiales que intervienen.
Todo ello está haciendo que las calles de Sotillo de la Adrada están "negras de pavesas" que ya caen sobre una localidad que ofrece una imagen apocalíptica, sin nadie en las calles y las persianas de las casas bajadas, a la espera de un futuro incierto.
Tanto los vecinos, como quienes estos días disfrutaban de su segunda residencia, han realizado una salida "ordenada y tranquila", señala el alcalde, quien explica que desde el Ayuntamiento se están realizando "perímetros de seguridad" para asegurar la planta potabilizadora del fuego.
Los 30.000 evacuados de la zona son acogidos, fundamentalmente, en las localidades abulenses de Arenas de San Pedro y Candeleda, pero también en la toledana de Talavera de la Reina, dada la proximidad a esta zona del Valle del Tiétar, con la que los vecinos tienen una relación muy directa.
A estos evacuados se suman otros 5.000 de la zona norte, muchos de los cuales se encuentran acogidos en las instalaciones de la Escuela Nacional de Policía de Ávila, que estos días se encuentra casi vacía por el periodo estival.
Hasta allí se ha trasladado la vicepresidenta segunda de la Junta, Isabel Blanco, que ha visitado a las más de 1.000 personas realojadas en este centro policial que acoge a los desplazados por el incendio de la provincia.
Blanco ha agradecido la labor de todas las personas que atienden a los desplazados y, especialmente, a los responsables de la Escuela Nacional, con el Jefe de División de la Policía Nacional, Javier Nogueroles, al frente.EFE







