El cernícalo primilla aumenta un 10% en La Moraña

Los ornitólogos Javier García Sáez y David García López presentan los resultados del censo de 2026 y alertan de que la recuperación de la especie continúa condicionada por la pérdida de hábitat y de lugares de cría

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El cernícalo primilla aumenta un 10% en La Moraña
El autor esAndrea Pozo Ajates
Andrea Pozo Ajates
Lectura estimada: 3 min.

Los ornitólogos arevalenses Javier García Sáez y David García López, integrantes del grupo local García Ornitólogos, han dado a conocer los resultados del censo del cernícalo primilla realizado en La Moraña, un trabajo que confirma una ligera recuperación de la población reproductora, aunque todavía muy alejada de los registros alcanzados hace dos décadas.

Los especialistas destacan que La Moraña y Tierra de Arévalo constituyen un territorio estratégico para la conservación de esta pequeña rapaz. La elevada concentración de núcleos urbanos ofrece numerosos espacios adecuados para la reproducción, mientras que la amplia superficie cerealista proporciona una fuente de alimento basada principalmente en insectos y pequeños roedores. Para este estudio, ambos territorios se han considerado una única unidad de análisis bajo la denominación de La Moraña, siguiendo una metodología que también se aplica en otros censos.

En el censo de 2026 se han identificado 44 colonias y emplazamientos de cría, con 112 parejas reproductoras confirmadas y cuatro parejas probables cuya presencia no ha podido verificarse.

El estudio refleja además un descenso en el tamaño medio de las colonias, que actualmente se sitúa en 2,45 parejas, una cifra muy inferior a las 7 parejas de media registradas en el censo de 2005. La colonia más numerosa localizada este año corresponde a la iglesia de Villanueva del Aceral, donde se han contabilizado ocho parejas reproductoras.

Los datos históricos recopilados por los naturalistas muestran la fuerte reducción experimentada por algunas de las colonias más importantes de la comarca. Es el caso de Madrigal de las Altas Torres y su anejo Villar de Matacabras, que pasaron de albergar 54 y 36 parejas, respectivamente, en 2005, a mantener actualmente únicamente siete parejas. No obstante, los autores del estudio señalan que ambas colonias presentan una evolución positiva respecto al anterior censo.

En términos generales, la población de cernícalo primilla en La Moraña ha experimentado un incremento del 10% respecto al recuento anterior, alcanzando las 112 parejas reproductoras. Pese a esta mejora, la cifra continúa muy por debajo de las 193 parejas registradas en el año 2005.

Entre las principales amenazas para la especie, los ornitólogos sitúan la transformación del hábitat agrícola, especialmente por la conversión de terrenos de secano en regadío, la implantación de plantas fotovoltaicas y la desaparición de zonas tradicionales de alimentación. También advierten del impacto del uso intensivo de insecticidas, que reduce la disponibilidad de presas, y del empleo de rodenticidas para el control del topillo campesino, tal y como apuntan distintos estudios.

Otro de los factores que condicionan la conservación del cernícalo primilla es la pérdida de lugares de reproducción. El sellado de mechinales, campanarios y otros huecos en edificios históricos para evitar la presencia de palomas ha provocado la desaparición de enclaves tradicionales utilizados por la especie. Los investigadores también han observado iglesias con una elevada presencia de palomas donde, a diferencia de censos anteriores, ya no se detectan ejemplares de cernícalo primilla, una situación que podría estar relacionada con la competencia entre ambas especies.

En este sentido, recuerdan que en 2020 remitieron cartas informativas y un dossier técnico a ayuntamientos, parroquias e instituciones de la comarca con el objetivo de promover medidas que favorezcan la convivencia entre el cernícalo primilla y el patrimonio histórico.

El estudio también identifica otras amenazas, aunque de menor incidencia, como las electrocuciones en tendidos eléctricos, un problema ya documentado en el trabajo de campo "Impacto de los tendidos eléctricos sobre las aves de La Moraña, 2007-2017" (véase: Quercus, cuaderno 316/2012), así como la depredación por gatos domésticos y asilvestrados presentes en numerosos municipios.

Como medida de apoyo a la conservación de la especie, los miembros de García Ornitólogos mantienen desde 2008 un programa de instalación de cajas nido fabricadas con madera reciclada en diferentes localidades de la comarca. Estas estructuras cuentan con un diseño que facilita el acceso del cernícalo primilla y dificulta la entrada de las palomas, ofreciendo nuevos lugares de reproducción ante la progresiva desaparición de los refugios tradicionales causada por la despoblación, el deterioro de viviendas y la rehabilitación de edificios históricos.

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