La iniciativa se celebrará del 6 al 10 de julio para niños de 5 a 12 años
Verano en valores con Cáritas para que ninguna familia se quede atrás en Ávila
Programa diseñado para ofrecer a niños, jóvenes y familias abulenses un tiempo de ocio saludable
Cáritas Diocesana de Ávila ha dado el pistoletazo de salida a su ambicioso programa de verano, diseñado para ofrecer a niños, jóvenes y familias abulenses un tiempo de ocio saludable, en valores y, sobre todo, accesible para todos, sin importar su situación económica o social. La iniciativa busca generar espacios de encuentro y disfrute, así como facilitar la conciliación laboral en una época crucial para muchas familias.
La primera de estas propuestas, un campamento de verano en Navaluenga bajo el lema 'Cáritas es la magia que transforma corazones', ha concluido con éxito, reuniendo a más de 40 personas entre participantes, personal contratado y voluntarios, en una experiencia inolvidable.
Quintín García, responsable del programa de Infancia, Juventud y Familia de Cáritas Diocesana de Ávila, ha destacado que este campamento es solo el inicio de una extensa programación. Las próximas semanas incluirán una semana de ocio dirigida a jóvenes, el tradicional campus de verano, que este año ha agotado todas sus plazas en tiempo récord, una semana de ocio familiar y una culminante experiencia en el Camino de Santiago, en colaboración con otras dos Cáritas diocesanas.
La filosofía detrás de todas estas actividades es la mirada de los derechos de la infancia, creando entornos seguros y de buen trato donde conviven diversas realidades socioeconómicas y culturales. "Es importante que los niños y las niñas se mezclen y tengan esa visión de que existen otras realidades", ha señalado García, quien subraya que estas propuestas también contribuyen a romper estereotipos sobre la labor de Cáritas, dándola a conocer desde el testimonio directo y la experiencia positiva.
Aunque dirigidas principalmente a los participantes habituales de los programas de Cáritas, las actividades están abiertas a otras familias de la ciudad interesadas. Un aspecto clave es que muchas de ellas no suponen ningún coste para los participantes, aliviando la carga económica y facilitando la conciliación laboral, especialmente en un periodo donde aumentan las oportunidades de empleo temporal para muchas de las familias atendidas.

El programa de verano no solo se enfoca en niños y jóvenes, sino que pone a las familias en el centro. Propuestas como la semana de ocio familiar buscan precisamente que padres, madres e hijos puedan disfrutar juntos, fomentando momentos de convivencia a menudo difíciles de encontrar durante el resto del año.
Un pilar fundamental para la ejecución de este ambicioso programa es la labor de los cerca de 25 voluntarios que, a lo largo de todo el verano, dedican su tiempo a acompañar, cuidar y dinamizar cada una de las actividades. "Sin su presencia, sería imposible realizar estas actividades", afirma García, resaltando la valiosa contribución de estos voluntarios, entre los que se encuentran jóvenes que en su día fueron beneficiarios del programa y que ahora devuelven a la sociedad lo recibido.
En total, Cáritas Diocesana de Ávila contempla más de una decena de actividades o semanas de actividad, con una media superior a los 40 participantes en cada una, proyectando un impacto positivo en cientos de personas durante la temporada estival.








