La inquietud en Nissan se extiende más allá de Barcelona y alcanza a otras plantas en España. Así lo ha expresado el alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, quien reconoce que la situación genera preocupación institucional y social ante el futuro del empleo en el sector.
El regidor ha señalado que entiende "perfectamente que los trabajadores estén intranquilos", una sensación que comparte su propio municipio. La reconversión del sector automovilístico, ha explicado, "está siendo difícil" y añade incertidumbre a unas plantas que ya han atravesado momentos complicados en el pasado.
En Ávila, donde la actividad industrial depende en parte de esta compañía, las recientes noticias sobre otras fábricas han reavivado las alarmas. "Cuando llegan noticias de otras plantas nos preocupamos", ha afirmado, subrayando que el consistorio está a la espera de conocer "qué es lo que ocurre" y cuál será el futuro de los trabajadores.
El alcalde ha insistido en la necesidad de que la empresa respete sus compromisos, recordando la inversión pública realizada. En este sentido, ha destacado tanto el apoyo económico de la Junta de Castilla y León como la cesión de terrenos por parte del Ayuntamiento para facilitar la expansión de la planta.
Desde el Grupo de Ciudades de Automoción, del que Sánchez Cabrera es vicepresidente, se mantiene un seguimiento constante de la situación. El alcalde ha explicado que existen contactos frecuentes con el Ministerio de Industria y que ya han trasladado su preocupación por un contexto que califica como "una situación complicada".
En medio de este escenario, el regidor ha pedido que Nissan "lleve a cabo esa reconversión" y encuentre su lugar en un mercado en plena evolución, marcado por nuevas alianzas y la irrupción de fabricantes asiáticos.
Pese a todo, ha defendido el potencial de la empresa, destacando especialmente el valor de su plantilla, trabajadores con experiencia que, a su juicio, deben ser clave en cualquier estrategia de futuro.