Uno de ellos era controlado mediante comandos de voz a través de una aplicación móvil, mientras que el segundo era manejado manualmente
Denunciado un turista portugués por pilotar 2 drones en la Procesión de La Esperanza
Uno de ellos era controlado mediante comandos de voz a través de una aplicación móvil, mientras que el segundo era manejado manualmente
La Policía Nacional de Ávila ha actuado de manera contundente ante un incidente que podría haber tenido graves consecuencias. Un ciudadano portugués ha sido denunciado y propuesto para sanción tras ser descubierto pilotando dos drones de forma simultánea y en condiciones irregulares durante la Procesión de La Esperanza, celebrada el pasado 30 de marzo en la ciudad amurallada.
Los hechos se desencadenaron en la tarde del Lunes Santo, cuando se detectó el vuelo de un dron en las proximidades de la Plaza de Concepción Arenal, un punto neurálgico de la procesión y donde se congregaba una gran cantidad de personas. Ante la sospecha de un vuelo no autorizado y el potencial riesgo que implicaba, una patrulla policial fue comisionada para investigar la situación.
Tras una rápida localización, los agentes identificaron al piloto en las inmediaciones del emblemático monumento de los Cuatro Postes, en una zona alejada del lugar donde se observaba la aeronave. La sorpresa de los efectivos fue mayúscula al constatar que esta única persona estaba manejando dos drones al mismo tiempo.
La inspección de los datos de vuelo de las aeronaves no tripuladas (UAS) reveló un rosario de posibles infracciones a la normativa vigente. Entre las más destacadas se encuentran:
- Vuelo a una altura excesiva: Se detectó que los drones alcanzaron los 205 metros de altitud, superando ampliamente los 120 metros permitidos.
- Operación fuera del alcance visual: La operación se realizó sin que el piloto pudiera mantener contacto visual directo con ambas aeronaves.
- Vuelo en zonas urbanas y sobre aglomeraciones: Se sobrevoló un entorno urbano y una concentración masiva de personas sin contar con las autorizaciones preceptivas.
- Omisión de comunicación: No se realizó la comunicación previa al Ministerio del Interior, un requisito obligatorio para operaciones en determinadas zonas y eventos.
- Sobrevuelo de edificios: Se produjo el sobrevuelo de edificaciones sin la debida autorización.
Infracciones graves
Estas infracciones podrían ser catalogadas como graves tanto por la Ley de Seguridad Ciudadana como por la Ley de Seguridad Aérea, lo que podría acarrear significativas sanciones económicas para el infractor.
Desde la Policía Nacional se ha querido lanzar un claro mensaje: "el uso de drones en espacios públicos no es un juego". Se recalca la imperiosa necesidad de un "cumplimiento estricto" de la normativa para evitar situaciones de riesgo, especialmente en eventos de gran afluencia como el acontecido.
La Unidad de Seguridad y Protección Aérea de la Policía Nacional recuerda a todos los operadores de drones que, más allá de las reglas generales de vuelo, existen limitaciones y requisitos específicos según la ubicación. Para ello, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), a través de su web y la aplicación ENAIRE Drones, ofrece información actualizada.
Además es, en última instancia, responsabilidad del operador y del piloto verificar previamente las condiciones del espacio aéreo y obtener todas las autorizaciones necesarias antes de emprender cualquier operación.








