Adicciones de los jóvenes en Castilla y León: el cannabis sigue a la cabeza y se triplica el uso de pantallas

Aunque bajan los casos de drogas ilegales, el alcohol y el tabaco repuntan entre los menores, mientras que la edad de inicio del consumo problemático es de 15 años

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Adicciones de los jóvenes en Castilla y León: el cannabis sigue a la cabeza y se triplica el uso de pantallas
Una joven con un teléfono móvil (Foto: EFE)
El autor esIsabel Andrés Rodríguez
Isabel Andrés Rodríguez
Lectura estimada: 3 min.

Un total de 902 adolescentes y jóvenes de Castilla y León participaron en 2025 en los programas de prevención familiar indicada frente al consumo problemático de drogas, tabaco o el uso abusivo de pantallas, videojuegos y apuestas, así como ante conflictos familiares, dificultades escolares o problemas de conducta.

La cifra es ligeramente superior a la del año anterior, cuando fueron 881 los atendidos, aunque en el núcleo principal __EMDASH__alcohol, cannabis y otras drogas ilegales__EMDASH__ se produjo un descenso, según el informe de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades que recoge EFE.

En 2025 los programas llegaron a 767 casos relacionados con alcohol, cannabis u otras drogas ilegales, lo que supone una bajada respecto a los 830 registrados el año anterior.

PERFIL DE LOS JÓVENES

El perfil de los participantes se mantiene estable: chicos en un 72,5% de los casos y menores en un 78,1%.

El cannabis volvió a ser la sustancia más frecuente, presente como droga principal en el 40,3%, frente al 36,4% del año anterior; y también destaca el policonsumo, aunque desciende del 53,3% al 47,6%; mientras que el alcohol subió ligeramente hasta el 9,4% de los casos, frente al 8% del año previo.

Casi la mitad de los jóvenes (45,8%) consumía la sustancia principal a diario, manteniendo el mismo patrón que un año antes. Y la edad de inicio del consumo problemático sigue situada en los 15 años, con arranques incluso más tempranos en el alcohol (14,4) y el cannabis (14,6).

La derivación profesional volvió a ser la principal vía de acceso a esos programas, con un 61,3% de las entradas, ligeramente por encima del 58,9% de 2024. Los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se mantienen como principal origen de las derivaciones (24,5%), aunque en descenso respecto a 2024 (27%).

En cambio, crecieron con fuerza las procedentes de los Servicios Sociales (23,2% frente a 17,6% el año anterior) y desde las Unidades de Intervención Educativa (15,7%).

QUIÉNES PIDEN AYUDA

La solicitud de valoración partió en un 40,2% de los casos del propio adolescente y su familia; en un 29,7%, de otras personas del entorno; y en un 24,4%, de los tutores. Solo un 5,7% acudió por iniciativa propia.

La intervención por consumo exclusivo de tabaco consolidó su presencia por segundo año: en 2025 se atendieron 20 casos, frente a los 8 de 2024, con un perfil muy marcado, ya que todos eran menores de edad, con 14,4 años de media y un 60% con un consumo diario.

Además, el 40% tenía antecedentes familiares de consumo de drogas, y casi uno de cada cinco presentaba algún tipo de dificultad emocional o trastorno de conducta. Aunque numéricamente reducido, este grupo preocupa por la precocidad del inicio (13,1 años) y por su vinculación futura con policonsumos más severos.

CRECE EL USO DE PANTALLAS

Los programas también actuaron con 122 jóvenes por uso problemático de pantallas, videojuegos o conductas de apuesta, frente a los 43 casos contabilizados en 2024, casi el triple, lo que confirma la expansión acelerada de estas problemáticas.

Dentro de este bloque, el uso compulsivo de redes sociales e Internet (TRIC) fue el más frecuente (73 casos), seguido de los problemas con videojuegos (35) y juego con dinero (2). A diferencia de las sustancias, aquí aumenta el peso femenino, especialmente en TRIC, según los datos de EFE.

Además, la presencia de trastorno mental estabilizado es notablemente superior a la de los casos de drogas (31,1% frente a 19,2%), y el aislamiento social triplica al observado en alcohol y cannabis (42,6% frente al 17__ENDASH__19% anterior).

Entre los once programas acreditados en Castilla y León, los que registraron mayor volumen fueron Proyecto Joven (Valladolid) e Identidad (Burgos), además de IndiCALE (León) y Lazarillo (Salamanca). La intervención continuó siendo mayoritariamente individual con los jóvenes (más del 98%) y con una participación familiar del 71,7%, una constante clave según los profesionales.

Por otra parte, en 2025 se dieron 331 altas, frente a las 345 del año previo. De ellas, el 53,2% fueron terapéuticas, el 32% voluntarias y el 13,9% forzosas.

Aunque el número global de casos sube al sumar tabaco y pantallas, los equipos alertan de que los perfiles son cada vez más complejos, con más trastornos asociados, más conflictos familiares y más dificultades sociales, especialmente en los casos de pantallas y en adolescentes con historial judicial o conductas antisociales.

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