40 años del cierre de Pepillo, un café que marcó la vida de los abulenses durante más de un siglo
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40 años del cierre de Pepillo, un café que marcó la vida de los abulenses durante más de un siglo

Café Pepillo, situado en la plaza del Mercado Grande de Ávila.

Los Serrano, sede de Fundación Ávila, acogerá una conferencia sobre este emblemático establecimiento, a cargo de José María Sanchidrián, el próximo lunes 22 de noviembre.

Con el Palacio Los Serrano, sede de Fundación Ávila, como escenario y el relato de José María Sanchidrián, cronista oficial de la ciudad, el Café Pepillo será el protagonista de una conferencia que coincidirá con la fecha del cierre del establecimiento hace 40 años.

 

Abierto en 1873, por José Álvarez Portal, “Pepillo”, con el nombre oficial de Café de La Amistad, aunque desde el primer momento se conoció como Pepillo, el establecimiento ha sido "protagonista" de la ciudad durante más de un siglo con "gran relevancia social, cultural y espiritual", destaca José María Sanchidrián, tras ser "liberal y luego republicano", vivir una Guerra Civil, ser parte de una dictadura de casi 40 años y ver como volvía la democracia en España.

 

Por su barra, mesas y salones han pasado varias generaciones de abulenses y se han conformado numerosísimas tertulias, acogiendo las comidas del Casino Abulense o la Academia de Intendencia, las recepciones oficiales de personalizades y las bodas de cientos de vecinos de la capital amurallada, además de las visitas de políticos, escritores, cantantes o actores de nuestro país.

 

"La sociedad abulense ha participado en su evolución", añade el cronista oficial de Ávila. Pero en los años 80 del siglo XX, el 22 de noviembre de 1981, tuvo que cerrar como consecuencia de la venta y demolición del inmueble en el que se encontraba ubicado, lo que supuso "un golpe a la vida social de la ciudad". Aunque se llevó a cabo incluso una campaña de firma para evitar su cierre, la demolición del edificio se produjo finalmente en el año 1984.

 

Museo de Ávila

 

En el Museo de Ávila se guardan algunos objetos que recuerdan y testimonian lo que fue aquel café y hoy son muestra del patrimonio industrial de la ciudad. Buen ejemplo de ello es el tostador de café que durante décadas esparcía su aroma por toda la plaza, donado en 1998 por Orencio Trullén Sánchez y sus hermanos, explica Javier Jiménez, director del Museo de Ávila.

 

También se exhibe en el museo un antiguo cartel publicitario de carretera, donado por Elena Martín Trullén, sobrina nieta de Orencio, que estuvo situado a las afueras de la ciudad, que servía para recibir a los visitantes anunciándoles ya, junto con el Café, uno de los iconos culturales de la ciudad: su Muralla.

 

En la presentación del acto, Dolores Ruiz-Ayúcar, presidenta de Fundación Ávila, y Valeriano Hernández, presidente de la Asociación de Vecinos Puerta del Alcázar, han destacado la "gran importancia" que tuvo el Café Pepillo en la zona centro de la capital abulense.

 

El acto, que tendrá lugar el próximo lunes 22 de noviembre, a las 20 horas, en el Palacio Los Serrano, sede de Fundación Ávila, consistirá en una conferencia a cargo de José María Sanchidrian, con proyección audiovisual y diversas intervenciones de personas relacionadas con el fin de la actividad, como sus últimos trabajadores, con el objetivo de recuperar parte de la memoria más próxima de la ciudad, haciendo de su intrahistoria un elemento de reconocimiento colectivo.

 

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