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La Sombra del Ciprés

Blog en Tribuna de Ávila de la Asociación de Novelistas La Sombra del Ciprés

Las opciones para publicar

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Uno de los propósitos de una asociación de escritores, como esta a la que pertenezco, es el de poder compartir experiencias. Por ello, y extraído de la mía propia, voy realizar un breve resumen de las opciones que se le ofrecen a un escritor novel que piensa que sus textos son dignos de ser impresos y puestos a la venta.

 

Las grandes editoriales

Sin duda es la mejor de las opciones, pero es tarea prácticamente imposible. Estas grandes empresas son, antes de nada, empresas y en su afán de rentabilizar las inversiones prefieren caras conocidas de la televisión y el deporte que venden como churros, independientemente de la calidad de los textos. Algunas de ellas ni siquiera recepcionan manuscritos no solicitados y, si lo hacen, la respuesta que dan siempre es la misma, que ya han planificado el próximo año y tu libro no tiene cabida. Te dan las gracias y a otra cosa. La única forma de llegar a ellas es a través de un influyente agente literario o por medio de algo tan típicamente español como es el nepotismo. ¿Que no tienes un pariente con mano en la editorial? Olvídate.

 

Las editoriales buenas

Estas son las únicas aceptables y como son buenas tú también tienes que serlo. Hacen tiradas de 10.000/20.000 ejemplares, aunque a veces son solo 1.000 o incluso menos, y ponen los libros físicamente en las librerías. IMPRESCINDIBLE. En un tiempo prudencial, si no se venden los retiran y los destruyen, ya que es más caro almacenarlos. Pero si tienes suerte y funciona el boca a boca, tu edición puede dispararse y hacer una segunda, tercera, etc. Entonces eres un escritor. Se llega a ellas enviándoles un manuscrito o incluso un resumen de tu texto. Tienes que tener paciencia y si les suscitas interés te hacen una propuesta. Ellas corren con todos los gastos, como es lógico: corrección del texto, maqueta, portada, requisitos legales, e incluso pueden hacerte un anticipo de tus derechos de autor. Como suelen tener orientaciones temáticas (hacia la poesía, la novela negra, etc.) debes indagar y dar con la idónea para tu texto. Luego cruzar los dedos.

 

Las editoriales piratas

Todas las demás. Estas se caracterizan porque no ven como clientes a los lectores, sino que para ellas el cliente es el escritor, que es el que correrá con todos los gastos: corrección del texto —o texto sin corregir—, maquetación, cubiertas, imprenta, etc. Pero normalmente lo disfrazan y le dicen al autor que son editoriales convencionales, pero que él debe pagar un importe, que casualmente cubre todos los gastos y alguna ganancia. O bien debe vender un número de libros determinados en una o más presentaciones y, en caso de que lo no logre, abonarlos a la editorial. Negocio para ellas, ilusiones frustradas para ti.

 

Hay que tener sumo cuidado, porque algunas ofrecen además una calidad pésima. Suelen subir mucho la auto estima de sus “clientes” alabando su obra, pero nunca la leen. Tenlo claro, cuanto más te halaguen, peores son. También prometen distribución en librerías, callando que solo lo hacen a través de catálogos. Y que le darán difusión en Internet y en las redes sociales. Sí, en su página web que no visita NINGÚN potencial lector y en unas redes sociales sustentadas solo en escritores noveles —todos clientes— que no compran a colegas en su misma situación. Otras veces la mentira está en el nombre, te dicen que no es autoedición, que es coedición, pero el resultado es el mismo: tú pagas, ellas hacen negocio. Tú eres el negocio.

 

De todas formas, es injusto llamar piratas a algunas que son honradas. En esta categoría se incluyen también editoriales que no ocultan lo que son. Hacen contratos sin engañar al autor, el cual sabe que va a pagar la edición y recibirá todos los libros en su casa, encargándose él mismo de distribuirlos y/o venderlos. En muchas ocasiones es recomendable este tipo de editoriales —las hay que ofrecen alta calidad— cuando el escritor novel no ve otra salida y desea exponer ya su obra a los lectores. Algunos de los grandes autores (Charles Dickens, Jane Austen, Fiodor Dostoyevski, Edgar Alan Poe, Valle Inclán, Pablo Neruda, Ernesto Sábato, Federico Moccia…) auto publicaron sus primeras obras.

 

La autoedición

Esta es la opción más recomendable, porque es lo más barato, y nadie se engaña a sí mismo. Pero hay que tener muchos conocimientos. Primero es INDISPENSABLE un corrector —amigo para que no te cobre— que lea detenidamente tu texto, luego maquetarlo de una forma profesional, diseñar la cubierta, realizar los trámites del ISBN y del Depósito Legal, gestionar la impresión con una imprenta, programar y llevar a cabo presentaciones y distribuir los libros por librerías. Pero, ojo, la mayoría de las librerías no quieren saber nada de autores auto editados, ya que acumulan experiencias negativas en cuanto a la calidad del material que les ofrecieron en anteriores ocasiones.

 

Existen otras formas de autoedición como la publicación bajo demanda en plataformas de Internet. Requieren las mismas habilidades de maquetación, etc., y además debes aprender el funcionamiento de la plataforma y los aspectos legales. Aún así tienes que vender tú tu libro de igual manera; pero cuentan con una ventaja, que la inversión es mucho más reducida, ya que, como se imprime solo cada libro que se vende, no debes que realizar ese gasto.

 

Los premios

Es otra forma de salir a la luz, tal vez la más digna, pero no deja de ser algo en lo que, además de la calidad de tu obra, tiene mucha importancia el azar, debido a la competencia. Es como jugar a la lotería, a algunos les toca, pero es sumamente difícil.

 

Por un lado están los premios monstruosos de las grandes editoriales, a los que puedes optar, pero que nunca te premiarán, ya que suelen darlos a escritores reconocidos, con quien pactan entregarles el premio a cambio de un contrato de exclusividad. Los premios honrados, que también los hay, eligen a un jurado, formado por cinco/diez personas que se reparte los textos. Imaginemos que han recibido seiscientos y tocan a cien cada uno… Sí, esas cantidades o mayores. El proceso, a grandes rasgos y con pequeñas diferencias, es el siguiente: hojean/ojean por encima cada manuscrito, leen algunos más pausadamente y por fin destacan uno o dos de ellos. Estos que salva de la quema cada jurado individual, los lee el resto y es entre los que eligen al ganador. Así que nadie te garantiza que la excepcional calidad de tu texto sea reconocida por el miembro del jurado que te tocó en suerte. Además del inconveniente de que debes tener ese texto sin mover durante meses, dando exclusividad al premio del que aceptaste sus bases al presentarte. Aviso: consultar con un matemático el cálculo de probabilidades de los juegos de azar.

 

En fin.

No pienses que por no llegar, no vales. Hay que tener prioridades en esta vida y si escribiendo disfrutas, continúa haciéndolo, pero no te frustres si no consigues lo que no está en tu mano, que es llegar a un público masivo. Hay quién se conforma con tener su libro impreso en su estantería y en la de algunos amigos y familiares. Es suficiente si te sientes orgulloso de lo que has escrito. Disfruta escribiendo y sueña, que algunos llegan.

 

Cristóbal Medina

Comentarios

Antonio 02/05/2020 18:37 #8
Interesante tu artículo. Para mí lo importante es escribir y publicarlo como económicamente se pueda, cada uno según sus posibilidades.
Antonio (Toño García) 20/04/2020 22:01 #7
Excelente exposición Cristóbal. Está muy claro que el primer objetivo de cada escritor novel es disfrutad con lo que escribe. Si te pones metas más altas, con total seguridad el trompazo va a ser de órdago. Yo en única experiencia (autoedición) tuve bastante suerte en encontrar amigos que me echaron una mano, además de encontrar una imprenta que me ofreció un trabajo final del libro con una calidad-precio bastante aceptable. Pero dicho esto, hay que reconocer por lo que me han contado otros compañeros y que tú has explicado perfectamente, que este mundo es muy complicado lleno de laberintos difíciles de sortear. Enhorabuena compañero
Cristóbal Medina 20/04/2020 21:12 #6
Doy las gracias de corazón por todos los comentarios precedentes. Debo añadir que respeto que las editoriales hagan negocio, es algo totalmente lícito y una gran aportación a la cultura. No dejan de ser una industria. Incluso defiendo que publiquen cosas que solo son comerciales, ya que con estas ventas se fortalecen y eso les permite apostar por otro tipo de autores. Tan solo me quejo de lo que llamo editoriales piratas, que engañan al escritor con halagos vanos, que solo pretenden convertirlo en cliente. Cuando van a cara descubierta, no tengo nada que decir, muchos de los grandes escritores comenzaron con auto publicaciones. Leed, sed libres, y el que disfrute con ello, que escriba.
Carlos 20/04/2020 16:16 #5
¡Magnífico análisis, Cristóbal!
Alejandro 20/04/2020 12:57 #4
Buena exposición de la realidad del mercado editorial. Un negocio que se alimenta de las vanidades de quienes deseamos ver nuestros libros en los escaparates y mesas de novedades. Eso no es siempre posible, pero si lo es disfrutar cada día con lo que nos gusta, ¡escribir! Enhorabuena, Cristóbal.
Moisés 20/04/2020 10:33 #3
Muy buen análisis, Cristóbal. Hay pequeñas editoriales serias y competentes, pero es tanta la demanda de publicación, que es muy complicado terminar en una de ellas. Las demás, en la mayoría de los casos, se han convertido en un mero negocio gestionado por “sanguijuelas” que viven a costa de los autores. Yo añadiría a tu sabia reflexión que, en el supuesto de que consigas llegar al público, es casi imposible saber la cantidad de ejemplares vendidos, ya que no tienes ningún control sobre las ventas y te facturan lo que les da la gana (nunca venden casi nada). Nuestro éxito consiste en escribir lo mejor que sepamos, ver publicados nuestros libros, no perder dinero en el intento y que, vendamos lo que vendamos, la gente lea nuestras obras, nos pare, nos llame o nos diga, de viva voz, que le ha gustado tu libro. Lo demás es casi una utopia.
Lorena Rodríguez Herrero 20/04/2020 09:56 #2
Muy realista tu visión y por lo tanto triste..... Los escritores tendremos que pensar en cambiar también el mundo literario lleno de intermediarios y aves carroñeras.... Habrá que pensar para cuando todo comience... Mientras tanto disfrutemos con la escritura y fomentemos la lectura..... Me ha gustado mucho el texto, debo añadir...
Begoña Ruiz 20/04/2020 09:49 #1
Enhorabuena, Cristobal. Como dices, aparte del dinero o la fama, lo importante es hacer lo que a uno le gusta

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