Silueta ruth pindado original

El Brindis

Ruth Pindado
El blog de Ruth Pindado en Tribuna de Ávila

Un brindis junto a “La comida frugal” (1904), de Pablo Picasso. Museo Thyssen-Bornemisza

La época azul está aquí ausente hasta del cielo ennegrecido, marchito, sometido como el cuerpo al cargar con el dolor y el tiempo, entre la pobreza y la desolación. La misma vida.

Mujer, que los ojos que no pueden ya ver se alimenten, al menos, del recuerdo de lo que en otra época fuimos. Nos quedan dos sorbos de tiempo para acabar o acabarnos. Dos sorbos que en horas no alimentan ya ni el alma. La miseria. Ni con todo el sufrimiento deja mi cuerpo de desear tenerte, de buscar con los ojos de las manos tu brazo flaco, débil, mal vivido por el mucho trabajar y el mal querer, y no quiero ni puedo resignarme que ya eso te lo dejo a ti, compañera, administradora de lo que nos queda en común que compartir. Los restos del mendrugo de pan son solo eso, migajas esparcidas al vacío de la nada como recuerdo de nuestro efímero paso. Una vida vivida, una vida pasada, una vida perdida, y todo se resume en unos trozos de pan y una botella que nada contiene. La sangre se me va como el vino, a sorbos, a tragos, a sacudidas breves, intensas con regusto amargo.

 

Escucho, como un silbido lejano a Serrat, guitarra en mano, recitar melancólico al poeta…

 

Tus cartas son un vino

 

Tus cartas son un vino

que me trastorna y son

el único alimento

para mi corazón.

 

Desde que estoy ausente

no sé sino soñar,

igual que el mar tu cuerpo,

amargo igual que el mar.

 

Tus cartas apaciento

metido en un rincón

y por redil y hierba

les doy mi corazón.

 

Aunque bajo la tierra

mi amante cuerpo esté,

escríbeme, paloma,

que yo te escribiré.

 

Cuando me falte sangre

con zumo de clavel,

y encima de mis huesos

de amor cuando papel.

 

                Miguel Hernández

 

Mujer, cierra los puños y retén, si puedes, este tiempo único y mísero que aun nos queda. Recoge, como una paloma amaestrada, los pedazos de pan convertidos en único tesoro hasta la noche, lame con ansia los restos de lágrimas de uva que resbalan por la botella y conviértete de nuevo en lo que fuiste.

 

Hombre, el ciego de tus ojos aciaga también a tu cerebro. No queda vino en la botella, ni pan que pueda volver a saciarnos el hambre creado por tantos años de penurias. No hay tiempo que pueda volver a darnos vida ni vida que desee vivir por más tiempo. No sucumbo a la penuria, a la miseria ni a la desgracia. No sucumbo a tu oscuridad, al miedo ni al pesimismo, no sucumbo al dolor, al fraude o al llanto,  sucumbo y no puedo cambiar nada, al tiempo cruel que todo se lleva y todo lo cambia. Que convierte la belleza en desaliño, la riqueza en miseria, el amor en rutina, que ha dejado mis ojos hundidos y surcados de desgracias, mis manos afiladas, mustias y huesudas, mis pies cansados y mis hombros, esos arcos poseedores de la capacidad de arrastrar al mundo sumidos en frágiles cristales incapaces de sostener mi dignidad.

 

Mujer, cállame entonces, cierra mis ojos, mi boca y mis ganas, acurrúcate aquí, a mi lado, pegando fuertemente nuestros cuerpos para darnos el último aliento antes de que el calor abandone definitivamente nuestro cuerpo. Nos falta un último trago de este licor reconfortante que tanto ha calmando nuestra sed y llenado nuestras almas. Estaría bien un último trago, un abrazo intenso y una larga despedida, juntos, como estos últimos años, hasta que el sueño eterno nos acoja.

 

Hombre, abrázame fuerte, cállate y durmámonos. Si vienen hoy a por nosotros que nos encuentren juntos y pobres, como siempre hemos vivido. Sin una última copa con la que brindar.

Comentarios

... 31/01/2019 23:39 #14
Soñando con volverte a leer...
... 31/01/2019 23:38 #13
Soñando con volverte a leer...
... 31/01/2019 23:38 #12
Soñando con volverte a leer...
... 31/01/2019 23:38 #11
Soñando con volverte a leer...
... 31/01/2019 23:38 #10
Soñando con volverte a leer...
... 31/01/2019 23:38 #9
Soñando con volverte a leer...
Toti 29/01/2019 16:16 #8
es agradabilísimo leerte.
Toti 29/01/2019 16:16 #7
es agradabilísimo leerte.
no me lees 28/01/2019 12:55 #6
precioso rubita.
Lobo feroz 18/01/2019 13:58 #5
Un último trago, Bella compañera, y morimos juntos. Contigo si.

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