Un brindis delante del “Mosaico de la Vendimia”……..mayo de 2018
Cyl dots mini

El Brindis

El blog de Ruth Pindado en Tribuna de Ávila

Un brindis delante del “Mosaico de la Vendimia”……..mayo de 2018

Viajo con Aulo Cornelio Palma, consul ordinarius en la Tarraconensis, por grandes vías romanas y caminos empedrados que atraviesan toda la meseta hacia Emérita Augusta.

El carro lo ha llenado su esclava Aura pues el viaje será largo. Meses de fríos, lluvias y nieves, días de lucha contra los bandidos que asaltan los caminos, cansancio de los animales o malhacer de algunos de nosotros que pudieran entorpecer las ganas por llegar a ver a la joven Lutatia Lupata tañer su pandarium.

 

Dos grandes arcones nos acompañan, llevan los ropajes más lujosos del cónsul, dos togas, una túnica y una paenula hecha de lana virgen de las ovejas que habitan los pirineos, tiene una gran capucha con pelo para evitar los fríos aires de las tierras del centro, ha metido también unos calcei tipo abotinado, para los caminos difíciles que recorrer, y otros a estrenar, como los de los senadores, de cuero rojo para la presentación a nuestra llegada. Yo, más humilde, más letrado, más poeta, solo llevo mi vieja túnica de repuesto.

 

 Epígrame LXXIX

 ¡Qué cómodo es no tener más que un vestido!                      

Once veces te has levantado, Zoilo, en una cena y te has mudado de batín,

 once veces, no fuera que se te pegara el sudor retenido por tu vestido empapado

y un ligero vientecillo perjudicara tu piel con los poros abiertos.

Que ¿por qué no sudo yo, que estoy cenando, Zoilo, contigo?

 Es que un solo batín da mucho frío.

 

                               Marco Valerio Marcial

 

y las cuartillas dobladas para componer mis epigramas, esos que tanto gustan al cónsul y, como bien dice:

“A la abeja semejante,
para que cause placer,
el epigrama ha de ser
pequeño, dulce y punzante”.

           Juan de Iriarte, s. XVI.

 

Llevamos algunos presentes como agradecimiento a esta invitación, perfumes para las damas, especias del norte que tanto gustan por aquí, una ánfora con el magistral caldo que dan las uvas de las tierras de la ribera del Ebro, quesos de las cabras de la sierra y la argucia y sátira de los versos que el poeta va creando.

 

 Nos aposentaremos en la casa del Anfiteatro, junto a la muralla y al acueducto que tanto bien hacen a los moradores de Emérita Augusta. Cornelio me enseña un plano para indicarme los avances que su compañero Marco Vipsanio Agripa, cónsul, está  llevando en la ciudad. Tendremos ocasión de acudir a carreras de cuadrigas, a obras de teatro y a combates entre gladiadores que tanto gustan a Agripa, escucharemos el tañer de la joven Lutatia Lupata y nos emborracharemos. También está invitado Marco Vitruvio, el arquitecto del teatro y gran aficionado al vino y a las fiestas. Agripa quiere que conozcamos de primera mano la majestuosidad de su obra, las bellas esculturas de Ceres, Plutón, Proserpina y Júpiter, y el maravilloso mosaico “Vendimia”, donde tres jóvenes romanos pisan la uva para hacer el alimento de los dioses que tanto gusta en estas tierras.

 

                                    Epígrame XXVII. A Sextiliano.

“Sextiliano, tú solo, bebes tanto como cinco bancos de caballeros.
Podrías embriagarte si bebieres la misma cantidad de agua.
No solamente pides prestado a tu vecino,

sino que hasta te diriges a los espectadores más alejados.

El fruto de la vendimia que exprimen las prensas de Peligno

 y el jugo de los racimos que nacen en los collados de Toscana,

 no son los vinos que tú bebes.
Apuras la deliciosa ánfora de los tiempos de Opimio

y vacías los negros toneles de Mastica.
Si bebes más de diez copas, Sextiliano,

pide al tabernero que te sirva el turbio vino de Laletania".

                                              Marco Valerio Marcial.

 

 

Suena Miklós Rozsa y su “Marcha romana”. No son más que unos laudes y algún tambor acompañados de trompetas para animar a los soldados en la marcha. Hoy no es día de guerra, pero ambientar la entrada de los cónsules y su séquito hacia el teatro anima a los ciudadanos e  insufla valor a los gladiadores que van a enfrentarse en el combate.

 

Cada uno se ha puesto sus mejores galas. Las mujeres lucen bellas túnicas blancas con ribetes en oro, haciendo juego con las flores que decoran sus cabellos. Yo, más humilde, más modesto,  más servil me limito a lustrar mis botas de cuero y perfumar mi flequillo con agua de lavanda y aceite de argal que lo haga lucir brillante, pero no olvido mi cuartilla y mis lápices para poder, después de dar buena cuenta del vino traído en las ánforas, poder soltar la lengua y el ingenio.

 

El Ceretanum empieza a hacer efecto…

 

 Epigrama LXIV

El pensamiento de la muerte invita a vivir Calisto,

 échame dos dobles de falerno y tú, Alcimo, derrite sobre ellos las nieves veraniegas.

Que mi cabellera llegue a chorrear, empapada en amomo sin medida,

 y que las guirnaldas de rosas fatiguen mis sienes.

 Los mausoleos tan cercanos nos invitan a vivir, enseñándonos que hasta los dioses pueden morir,

Aunque no sin antes haber disfrutado de los placeres de esta vida. Bebamos.

 

Luego de tanta fiesta, de las copiosas cenas en casa del cónsul, de los paseos calurosos por tierras emeritanas, de los presentes recibidos, hemos de volver a la Lulia Urbs y proseguir con nuestras vidas. El vino ha hecho estragos en la salud de Cornelio que lleva tres días sin salir de su cubiculum azotado por un terrible dolor de cabeza que, como pudiera decirse de forma más poética:

 

                Pudiste con el tiempo, el vino y las muchachas,

                Sobrado como ibas de razones,

                Y ahora, tras la noche,

                Se vienen las jaquecas, las penas y los dolores.

                                               Ruth Pindado

 

Un brindis con ellos y por ellos.

Comentarios

Fuuuuuuuuuuu 12/06/2018 07:55 #14
A ver qué hace ahora tu partido y te vuelve a llevar de tres, detrás de esos dos que no han hecho nada por Ávila ni lo van a hacer.
Pepe 31/05/2018 11:30 #13
Que chulo!
P. 29/05/2018 23:45 #12
Que guai
Noe 28/05/2018 14:58 #11
Pero qué leo, qué maravilla, si no tenía ni idea de que mi mejor compi escribía así de bien. Eres un saco de sorpresas. Un gran beso y mi admiración.
E. B. 08/05/2018 08:43 #10
Buenos días, Ruth. Me gusta mucho lo que dices y cómo lo dices. Sigue así. Un saludo de tu admirador y también amigo, E. B.
Lorenzo 05/05/2018 15:42 #9
Sigo pensando que eres increíble. Constante, enérgica, sensata, todo un torbellino de saber y fuerza. No pares nunca.
Sandra 02/05/2018 21:31 #8
Otro que me encanta Ruti
Lobo feroz 02/05/2018 21:30 #7
Bella escbiendo, contando, sonriendo. Bella en la vida y en los sueños. Bella.
Pedro 30/04/2018 10:31 #6
Un relato precioso
. 29/04/2018 22:41 #5
Sigo deseando tomar un vinito contigo, brindar y soñar.

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: