Un brindis con Oxum, octubre de 2017
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El Brindis

El blog de Ruth Pindado en Tribuna de Ávila

Un brindis con Oxum, octubre de 2017

Recostada junto a tu orilla, compartiendo una copa de un dulce Tokay furmint, amarillo, espeso, amamantado en las cuevas de donde nace la vida, me dejo llevar por el sonido suave y tranquilizador del virtuosismo de Sergei Rachmaninov

 y su piano. Las notas fluyen ágiles, vivas, imparables entre las teclas blancas y negras, en escalas ascendentes y descendentes que solo puedo seguir con la serenidad del alma porque el cuerpo, transido, se ha encerrado en sí mismo.

Òxun es hija de Nana Buruku, y esposa de Òrúnmílá . Adora las flores y las esparce por los ríos, para embellecerlos y darlos color mientras canta y baila, como yo, a tu ritmo, la danza "Ijesa", al son de los tambores, las flautas de pan y un sinfín de golpeadores improvisados. Los cuerpos  desnudos y pintados piden a los dioses cosechas abundantes, cazas fructíferas,  lluvias justas, y ofrecen hombres jóvenes, fuertes, gallardos. Entregan la flor de sus mujeres, el canto alegre de sus hijos,  lo mejor de sus cultivos, las joyas más preciadas, y copas rebosantes de un licor embriagador que adormece los sentidos pero ensalza las lenguas y las almas.

 

            " La noche es clemente y nos ahorra el agua de la noche anterior

            que cayó con rayos y truenos".

                                    Tanure Ojaide ( Urhobo, Nigeria, 1948).

 

 “Ore Yèyé o" ¡benevolente madre!  baila, canta, bebe y sueña con tu pueblo. Disfruta de tus hijos y tus dones, alégrate con nosotros y cuídanos. Ore Yèyè o! ¡benevolente madre!

Pero hoy Òxum, diosa de dioses, no está con su pueblo, hoy Òxum, está con Sangó, dios guerrero y temible, y entre los truenos y los relámpagos que el primer rey de Nigeria esparce entre su gente corre para apaciguar al tirano y refugiarse junto a él en el bosque. Sabe, se lo han dicho los astros, que un sentimiento de justicia desencadenará su pena y su suicidio para luego dominar el mundo desde las alturas. Òxum, enamorada de él, no le quiere en la lejanía, ni todopoderoso. Ella le quiere a su lado, unidos para gobernar Nigeria, para ayudar a sus guerreros, para atraer buenas cosechas y alimento, para cuidar a sus hijos y a los hijos de sus hijos, para hacer crecer las flores en su tierra y decorar los ríos que van al mar.

           

            Tal vez

Tal vez la noche que se acerca,
tal vez el día que despierta, podamos beber el agua de mi vodún.

El agua de mi vodún
que ha pasado la noche en vela, amor mío, por ti.

                        Agnès Agboton (Benín 1960)

 

Pero Óxum tendrá que adornar con glosas las hojas en blanco de su historia, rechazada por Sangó, por su esposo Òrúnmílá, por los dioses, los guerreros y los pájaros. Abandonada a su suerte por sus gentes se montará en un nenúfar y partirá hacia el mar llenando de flores los atardeceres, de música los días interminables, de bailes en soledad las tardes al albur de los vientos que mecen las flores.

 

                                               UN BRINDIS

            He aquí dos rosas frescas, mojadas de rocío:
            una blanca, otra roja, como tu amor y el mío.
            Y he aquí que, lentamente, las dos rosas deshojo:
            la roja, en vino blanco; la blanca, en vino rojo.
            Al beber, gota a gota, los pétalos flotantes
            me rozarán los labios, como labios de amante;
            y, en su llama o su nieve de idéntico destino,
            serán como fantasmas de besos en el vino.
            Ahora, elige tú, amiga, cuál ha de ser tu vaso:
            si éste, que es como un alba, o aquél, como un ocaso.
            No me preguntes nada: yo sé bien que es mejor
            embriagarse de vino que embriagarse de amor...
            Y así mientras tú bebes, sonriéndome —así,
            yo, sin que tú lo sepas, me embriagaré de ti...

 

JOSÉ ÁNGEL BUESA

 

El tiempo se agota mientras el río sigue corriendo camino del mar. Sergei Rachmaninov continua volcado en su piano. Sus inmensas manos se mueven ágiles entre las teclas ruborizando los oídos.

 

La cabeza ladeada, los ojos cerrados recordándote. El tokay, casi acabado, desprende los últimos aromas a membrillo, piel de naranja, glicerina y miel y recuerdo el rincón perfecto entre tu cuello y mis labios para seguir soñándote.

 

Desaparece, a lo lejos Òxum, perdiéndose en la frontera entre lo real y los sueños. Un "La" adoremecido, sigue sonando, débil,  diminuendo, cuasi apagado. Junto las manos en posición orante y recuerdo a Oscar Wilde

 

            "Si no tardas mucho, te esperaré toda mi vida"

 

                        Brindo por ello.

 

Comentarios

Som 07/01/2018 14:59 #14
Fantástico este también
Maica 29/11/2017 23:12 #13
Precioso Chica.
Tu amigo en la sombra. 09/11/2017 16:14 #12
Musa de los sueños. Eres.
Tere 07/11/2017 13:19 #11
Porque alguien dice que no le gusta lo que escribes es que no te entienden y el verde estudiar pues dan a que no les gusta y se cre3n que es mejor
Lu 05/11/2017 20:30 #10
Radiante y bella
Marta M 18/10/2017 20:22 #9
Comparto tu gusto por la música, por las buenas lecturas acompañadas de un vino y por elegir sensibilidad a la hora de escribir. Un abrazo amiga.
Tania y Marina 15/10/2017 23:01 #8
Nos ha encantado. Es un poco difícil y hemos buscado muchas cosas en internet, pero muy bien y bonito
Luis 14/10/2017 16:08 #7
Muy bonito y diferente.
. 10/10/2017 22:07 #6
Genial, es alucinante leerte.
lobo feroz 08/10/2017 11:33 #5
Deseo un tokay, espeso, dulce, amarillento, lleno de sabor a ti. Ay, que fácil todo así, contigo. Enhorabuena, te superas cada día.

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