Zapatero recibe el apoyo casi unánime del Congreso para intervenir en Libia

Respaldo militar. El presidente del Gobierno señala que no busca expulsar a Gadafi, “sino poner fin a todos los asesinatos de su pueblo”
AGENCIAS

El Congreso autorizó ayer con el apoyo de todos los grupos, salvo IU y BNG, la participación española en la operación militar en Libia, en un debate en el que el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió la legalidad y legitimidad de la misión basada en “un principio humanitario”.

Tras más de dos horas de debate, 336 diputados votaron a favor de la participación española, 3 expresaron su rechazo y hubo una abstención, por equivocación, de un diputado del PP. De esta forma el Parlamento dio luz verde para que cerca de 500 militares españoles participen durante un mes en el control de la zona de exclusión aérea y tres meses en el embargo de armas, dentro de la operación Amanecer de la Odisea.

En su intervención, Zapatero, afirmó que la operación militar no busca expulsar al coronel Gadafi del país, sino “poner fin a los asesinatos de su pueblo”. Tras indicar que se trata de una “petición prudente” y en ambos casos con plazos prorrogables, Zapatero ha dicho que hasta ahora la misión internacional ha permitido el cese de los ataques indiscriminados a la población.

Advirtió que “mientras exista el riesgo de que Gadafi vuelva a atacar a su pueblo, aplicaremos la fuerza necesaria para impedirlo”. Tras dejar claro que en ningún caso habrá una intervención terrestre, no quiso aventurar qué pasos se darán si continúa el régimen, convencido de que los bombardeos, las sanciones y los embargos “van a producir efectos”.

Inversión de 21 millones
De este modo, Zapatero agradeció el apoyo de todos los grupos y especialmente el del PP, cuyo presidente afirmó que “no está claro” que la operación militar internacional contra Gadafi consiga el objetivo para el que fue diseñada: expulsar al líder libio del poder. En su intervención, Rajoy respaldó la misión aunque mostró sus dudas sobre un conflicto que corre el riesgo de convertirse en una “guerra civil y enquistarse”.

Recalcó que su partido apoya la operación, ante todo porque tiene como fin proteger la libertad y los derechos humanos de los libios. Los tres votos en contra llegaron desde IU (uno) y BNG (dos), cuyos respectivos portavoces Gaspar Llamazares, y Francisco Jorquera, resucitaron el No a la guerra. Con este emblema del No a la guerra en su solapa que se usó hace 8 años para rechazar la guerra de Irak, Llamazares reprochó a Zapatero: “Quién le ha visto y quién le ve”.

Aseguró que el argumento “no son los derechos humanos ni la democracia en Libia”, porque ambos principios no se exportan ni se imponen en una guerra. El final del debate estuvo también monopolizado por el rifirrafe entre Zapatero y Llamazares, quien, recordando a Aznar y la guerra de Irak, dijo no entender qué ocurre con los presidentes del Gobierno cuando terminan sus legislaturas, que “pierden el contacto con la gente”.