Zapatero achaca la derrota a la crisis y pide un "debate robusto" en el PSOE

Admite errores de gestión en la crisis, dice que el PSOE sale "herido", pero ve difícil un escenario más adverso para una campaña
El presidente del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, admitió hoy errores de gestión y comunicación en la crisis económica y asegura que el PSOE sale "herido" de esta derrota. Pero insiste en que hizo lo necesario "porque no había otra alternativa" y ve "difícil" imaginar un escenario más adverso para realizar una campaña electoral. Ahora, aseguró, es el tiempo del congreso y de los militantes, pidió un "debate robusto" y la "libre elección democrática de nuestra dirección". "Así lo hicimos en todos los congresos y así lo haremos ahora también", apostilló.

El dirigente socialista hizo un repaso de lo que se vio obligado a hacer debido a la crisis que calificó de cambiante, pero considera que la "persistencia" de esta y las "dudas" de que se vaya a salir de ella han llevado a los ciudadanos al "cambio por el cambio".

Zapatero basó en la crisis económica y en su carácter cambiante casi toda su explicación ante el Comité Federal del PSOE, reunido hoy, seis días después de la derrota electoral, para analizar los resultados y convocar el Congreso del partido.

Comenzó achacando los malos resultados a las "consecuencias adversas de la crisis", de la que dijo que es "muy intensa y muy cambiante", la "peor" en décadas y probablemente, apuntó, nunca se vuelva a conocer otra peor. Por ello, alegó que la exigencia de los ciudadanos ha "teñido" la valoración de los gobernantes, debido a la "incertidumbre creciente" ya que, precisó, los ciudadanos achacan la responsabilidad al Gobierno que está a su alcance. Según recordó, así pasó en las municipales y autonómicas y también en el resto de países donde ha habido elecciones.

Sin embargo, el jefe del Ejecutivo en funciones no quiso eludir la "autocrítica" por respeto, dijo, "a los ciudadanos" y a ellos mismos. Así, explicó que estos hechos no quieren decir que "con la gestión de la crisis no hayamos cometido errores de gestión y de comunicación". Unos errores, añadió, que son sólo imputables "a nosotros".

Autocrítica con coraje intelectual
Añadió, incluso que estos errores también pueden estar en razones "menos coyunturales" y por ello, pidió a sus compañeros hacer la "autocrítica" con "buena disposición y coraje intelectual".

En el relato de los hechos, Zapatero situó el inicio de la desafección de los ciudadanos hacia el PSOE en mayo de 2010 cuando apareció la primera crisis de deuda soberana, que supuso la intervención de Grecia, y que obligó a adoptar medidas impopulares, con importantes recortes de gasto.

Rubalcaba cree que su programa electoral puede marcar la oposición
Por su parte, el candidato socialista a la Presidencia del Congreso el pasado 20N, Alfredo Pérez Rubalcaba, no ha desvelado este sábado si aspirará a ser secretario general del PSOE pero ha apostado por un Congreso democrático, porque "cuanto más abierto, más debate y más participación" tenga más contribuirá a "fortalecer" el partido. "Democracia, democracia, democracia, y luego unidad e integración", ha remachado.

Rubalcaba ha puesto como ejemplo de integración la actitud de José Luis Rodríguez Zapatero cuando fue elegido secretario general en el 35 Congreso, apuntando que su "excelente manejo de las situaciones internas" ha sido clave en los buenos resultados del partido en estos años. "Yo soy un exponente vivo de tu capacidad de integración, y alguno más", ha reconocido.

En su primera intervención en público tras la noche electoral, Rubalcaba ha asumido la derrota "en primera persona" en su condición de candidato pero, tras un análisis rápido de los resultados, ha remarcado que el programa con el que el PSOE se presentó a las elecciones es válido para marcar las líneas maestras de la oposición -sin desvelar tampoco si quiere liderar esta tarea--.

El candidato ha subrayado que aunque el PP ha ganado "claramente" las elecciones pero no ha conseguido romper su techo electoral, ya que apenas ha tenido medio millón más de votos que en 2008. Es decir, que si en estas elecciones "óptimas" para ellos el PP no ha alcanzado los 11 millones de votos lo más probable es que no lo haga "nunca".