Yuste afirma que el número de presos en huelga de hambre ascendía a 254 hasta este lunes

Dice que, si Uribetxebarria es excarcelado, será por aplicación de la ley y no "por cesión a huelgas y chantajes

El director de Instituciones Penitenciaria, Ángel Yuste, ha afirmado que, hasta este lunes a la noche, había 254 presos en huelga de hambre para exigir la puesta en libertad del recluso de ETA Josu Uribetxebarria, aunque 29 de ellos sólo iban a realizar ayuno ese mismo lunes. Asimismo, ha indicado que, si Uribetxebarria, enfermo de cáncer, es excarcelado, será por aplicación de la Ley y no "por cesión a huelgas de hambre y chantajes".

En una entrevista concedida a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Yuste ha manifestado que, en el caso de Uribetxebarria, se trata de "aplicar la legalidad" y ha subrayado que la decisión sobre el paso a tercer grado la tiene que adoptar el juez central de Vigilancia Penitenciaria.

Respecto al procedimiento en estos casos, Yuste ha manifestado que, si el informe médico acredita que tiene una enfermedad incurable, el equipo de tratamiento en la Junta del centro penitenciario formula una propuesta aplicando el artículo 104 del Reglamento penitenciario.

Esa propuesta de tercer grado se remite a la dirección general de Instituciones Peniternciarias que debe decidir si la aprueba o no, y, de hacerlo, el centro penitenciario inicia un expediente de libertad condicional, "que es como la legalidad articula la posible excarcelación de un enfermo penado que esté aquejado de una enfermedad incurable".

Ha añadido que, posteriormente, se remite al juez central de Vigilancia Penitenciaria, en este caso, al tratarse de un terrorista, que es el que tiene la competencia para aprobar su libertad y excarcelarlo en definitiva", ha subrayado.

Yuste ha señalado que la "celeridad" con la que actúan los órganos administrativos y judiciales suele estar en función de la gravedad de la enfermedad. El director de Instituciones Penitenciarias ha señalado que la ley no habla de "irreversibilidad", sino de enfermedad "grave" de efectos "incurables".

SIN CESIONES

Ángel Yuste ha destacado que, "si Uribetxebarria accede al tercer grado y es excarcelado", será por "la estricta aplicación de la Ley y nunca por una cesión ante huelgas de hambre y chantajes". "Cualquier decisión que proceda respecto a este interno, será la que la legalidad imponga", ha añadido.

A su juicio, con estos actos de protesta, se pretende "capitalizar una resolución respecto al caso Bolinaga", que, si es de su agrado, "puede imputar a su protesta, aunque sea una consecuencia estricta de la legalidad y que, de no satisfacer sus intereses, les permita disfrazarse de víctimas".

"No debemos olvidar que, en la ejecución de las penas, no caben chantaje ni transacción ni cesión", ha insistido, para reiterar que ETA "ha impuesto" estas protestas a numerosos reclusos y familiares que no "lo comparten".

Yuste ha manifestado que todavía no conocen los resultados de las puebras médicas que se le han practicado al preso de ETA y están a la espera de que el equipo multidisciplinar que le está tratando les haga llegar un informe para determinar su diagnóstico y pronóstico "vital". Según ha indicado, no saben cuándo dispondrán de ese informe pero espera que sea "en pocos días".

El responsable de Instituciones Penitenciarias ha señalado, ante la huelga de hambre que lleva a cabo Uribetxebarria, que, si una persona no ingiere alimentos sólidos y "no se cuída especialmente", no "le beneficia".

En la actualidad, Yuste ha señalado que, según los datos de anoche a última hora, había 254 reclusos en huelga de hambre y, de ellos, 29 señalaron que el ayuno sólo lo iban a hacer el lunes. A esta cifra, habría que contabilizar los que este martes hayan podido decidir secundar esta iniciativa y también tener en cuenta a gente que puede dejar de realizar la huelga de hambre.

Yuste ha asegurado que se trata de una medida "impuesta y orquestada desde fuera" y cree que es un "anacronismo" pretender "imponer" por parte de personas que han cometidos "delitos gravísimos" y que quieran ser los "arbitros de la legalidad".