Yolanda Vázquez: “Nuestra ciudad es un claro ejemplo de mala praxis en materia de sostenibilidad”

La candidata a la Alcaldía de Ávila acude mañana a la convención municipal de los socialistas de Castilla y León en Soria, donde se analizarán los ejes fundamentales de un buen gobierno local.

Yolanda Vázquez se encargará de exponer "el modelo insostenible de Ávila, como ejemplo de mal gobierno en materia urbanística y medio ambiental".

 

“La aplicación al municipio de Ávila de un sencillo análisis pone en evidencia la incapacidad del Partido Popular para afrontar en el futuro las obligaciones derivadas de sus decisiones urbanísticas, que ha convertido a la ciudad en la antítesis del concepto de sostenibilidad. En Ávila, el PP pensaba en una ciudad de 100.000 habitantes, pero sólo pensó en dónde acomodarlos, no en cómo prestarles servicios. Por eso, desde el PSOE hemos incidido en la necesidad de hacer de Ávila, una pequeña gran ciudad con calidad de vida y servicios. Servicios como el abastecimiento de agua, esencial para cualquier hogar o para atraer empresas. No podemos pretender acoger a miles de personas o a una industria, del tipo que sea, si no tenemos capacidad ni herramientas para abastecerles agua”.

 

Para la candidata socialista, “la sostenibilidad no es sólo hablar de huella medio ambiental, sino de huella económica. Todas las administraciones públicas, en particular las municipales, son gestoras de un enorme patrimonio y tienen unos costes crecientes en materia de energía. Existe un gran potencial para generar ahorros importantes de dinero público que puede destinarse a usos más adecuados”.

 

Yolanda Vázquez ha definirá la ciudad que “los socialistas queremos. Ciudad sostenible es la que recupera la idea de urbanismo como espacio de encuentro e intercambio, no de incomunicación y agresividad; la ciudad compacta y diversa, no la ciudad extensa y segregada, esclava del tráfico rodado; la que dirige su atención a garantizar la calidad de vida, el empleo estable y la salud de sus habitantes, no la proliferación de actividades de empleo precario para el beneficio de unos pocos; la ciudad que gestiona sus recursos con responsabilidad, no la que derrocha el dinero y la energía y contamina la atmósfera, el agua y el suelo”.