¿Y si el patrimonio de la Cámara Agraria de Salamanca es para las OPA?

Imagen del último pleno de la Cámara Agraria de Salamanca (Foto: Cynthia Duarte)

El futuro del patrimonio de la Cámara Agraria sigue en entredicho y su destino final no está claro. Quizá para entregárselo al Ayuntamiento de Salamanca o a la Junta de Castilla y León, lo mejor es que sea para las OPA. Pero, ¿podría haber 'tortas' para repartírselo entre UPA y COAG?

La Cámara Agraria de Salamanca sigue dando que hablar, y mucho. La nefasta gestión del hasta hace días presidente de la entidad, Aurelio Pérez, ha llevado a la entidad a una situación crítica con una deuda de 140.000 euros (desde enero de 2013) y tres trabajadores sin haber perdibido aún lo que les pertenece.

 

Y lo que agrava aún más la situación, se desconoce el destino final del patrimonio que pertenece a los agricultores y ganaderos. Hasta el momento, existen tres opciones:

 

1. La propuesta de UPA-COAG de 'regalar' el patrimonio al Ayuntamiento a cambio de los 140.000 euros de deuda y con una opción a poder entrar en la puja por pisos de proteciión y asesoramiento inmobiliario.

 

2. La propuesta de Asaja de vender el patrimonio y repartirlo entre las Juntas Agropecuarias Locales (JAL) o ayuntamientos que hagan proyectos relativos al sector para que repercuta en los agricultores y ganaderos de Salamanca.

 

3. Que el patrimonio recaiga en manos de la Junta de Castilla y León si se lleva a cabo la liquidación oficial de la Cámara Agraria.

 

No en vano, se abre una nueva posibilidad que UPA-COAG ni siquiera ha planteado como es que el patrimonio recaiga en las Organizaciones Profesionales Agrarias (OPA) que son las representantes de los agricultores y ganaderos y, por tanto, tienen legitimidad para ello.

 

De este modo, el patrimonio se repartiría de la siguiente manera: un 46,5% del mismo para UPA-COAG; un 39,2% para Asaja Salamanca y el resto, un 14,3% para UCCL-19 de Abril. ¿Justo? Al fin y al cabo, cuando las organizaciones agrarias negocian cualquier reivindicación para el sector, se benefician de ello todos los agricultores y ganaderos que eligen a los representantes de estos organismos, y por ello, tienen representatividad y legitimidad para contar con el patrimonio.

 

No en vano, quizá aquí surge el principal problema, y es que tanto UPA como COAG tendrían que repartirse el 'pastel', 'tocando' cada uno a un 23,2% del patrimonio de la Cámara Agraria y quizá ése sea uno de los motivos por el que ni siquiera han lanzado esa propuesta. O quizá no...

 

Sin acuerdo, lo que está claro es que la mala gestión de Aurelio Pérez ha dejado a la Cámara en una situación extrema que tiene todas las papeletas para terminar con el patrimonio en manos de la Junta de Castilla y León en lugar de en los agricultores y ganaderos de Salamanca. La duda está en saber por qué no ha planteado esa posibilidad...