WWF trabaja junto con Seprona para acabar con el envenenamiento de aves

Parque Natural de Riaza (Foto: Europa Press)

El envenenamiento de aves rapaces, como el alimoche, en las zonas naturales de Burgos y Soria es la causa del 40% de las muertes de estas especies.

WWF ha celebrado la decisión de las comandancias del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de Burgos y Soria, junto con agentes del Servicio Cinológico con base en El Pardo (Madrid), de rastrear varios municipios de Burgos y Soria, próximos al Parque Natural de las Hoces de Riaza, en busca de cebos envenenados en el medio natural.

 

"El resultado ha sido negativo, pero seguirán analizando la zona junto a WWF con el objetivo de reducir los casos de envenenamiento en el entorno de este Espacio Natural protegido", destaca la asociación naturalista.

 

Personal del Seprona y de la Guardia Civil, acompañados de los perros adiestrados, rastrearon las localidades de Santa Cruz de la Salceda (Burgos), y Castillejo de Robledo, Fuentecambrón, Langa de Duero, Miño de San Esteban y San Esteban de Gormaz, (pertenecientes a la provincia de Soria) en busca de veneno.

 

Esta iniciativa forma parte de un programa de colaboración continua que WWF quiere impulsar con el Seprona y que incluye acciones de vigilancia y de sensibilización de la población local para reducir los casos de envenenamiento en Castilla y León y que prevé cubrir otras zonas de la provincia de Segovia durante el próximo año.

 

De acuerdo con un reciente Informe de WWF sobre el veneno en España, Castilla y León, con 1.908 episodios de envenenamiento y un total de 4.343 animales envenenados durante el periodo 1992-2013, es la segunda CCAA con más casos de veneno, lo que representa casi la cuarta parte de los casos de toda España.

 

AVES ENVENENADAS EN MONTEJO

 

WWF gestiona el Refugio de rapaces de Montejo de la Vega, integrado en el Parque Natural de las Hoces de Riaza, y realiza el seguimiento de algunas especies amenazadas en colaboración con la Junta de Castilla y León dentro del espacio protegido.

 

Una de ellas es el alimoche, ave amenazada que se alimenta de carroña, que nidifica en el Parque Natural, y que recorre largas distancias para alimentarse, por lo que es muy sensible al veneno tanto durante la época de cría, como durante su migración.

 

El seguimiento realizado por WWF ha permitido constatar que al menos el 40% de ejemplares marcados por GPS murieron por envenenamiento, lo que la convierte en la principal causa del declive de esta especie.

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