"Vosotros tenéis que ser la corona de la Virgen de las Vacas"

Ver album

La emoción se ha adueñado este sábado de la ciudad de Ávila con la Ceremonia de Coronación de la Virgen de las Vacas oficiada por el obispo de Ávila, Jesús García Burillo, en la Plaza de Santa Teresa ante casi 2.000 personas.

La Virgen de las Vacas ha sido coronada canónicamente este sábado en la Plaza de Santa Teresa de Ávila en una misa pontifical de Coronación al aire libre oficiada por el obispo de Ávila, Jesús García Burillo, y concelebrada por 16 sacerdotes abulenses ante cerca de 2.000 personas.

 

La Virgen de las Vacas llegó a hombros de los mozos hasta el Mercado Grande escoltada por las cofradías y hermandades y autoridades abulenses como el alcalde de Ávila y parte de la corporación, el presidente de la Diputación o la Subdelegada del Gobierno, a los que una vez en el recinto se unieron miembros de otras formaciones políticas, diputados y senadores abulenses y una amplia representación de la sociedad civil.

 

Tras la lectura del decreto de coronación en el que el Obispado reconoce que el Patronato de la Santísima Trinidad y Nuestra Señora de las Vacas ha cumplido con los preceptos establecidos, y por tanto aprueba la coronación de la Virgen, García Burillo se refirió en su homilía al origen, en el libro del Apocalipsis, del rito "de amor y veneración" de la Coronación.

 

"Vosotros habéis de ser la corona de la Virgen", fue el mensaje lanzado por el prelado abulense a los miembros del Patronato, a los mozos y a todos los abulenses, a quienes animó a "estar unidos en torno a la Virgen". De igual manera manifestó que "las perlas más preciosas de la corona son los que sufren".

 

El obispo de Ávila terminó pidiendo a los fieles "que este día glorioso no termine con la coronación, contagiad a los demás", y tras imponer la Corona a la Virgen de las Vacas no pudo evitar un "¡felicidades a todos!" apuntando, ante el fuerte viento que quiso ser protagonista durante la celebración, que "el Señor nos ha enviado un viento recio para librarnos de la lluvia".

 

Al término de la celebración, la Virgen de las Vacas, ya coronada, ha recorrido las calles de Ávila en una procesión triunfal extraordinaria de coronación, y acompañada de cientos de abulenses, hasta llegar de nuevo a su ermita, donde se ha descubiero una placa conmemorativa.