Vista al frente o mirada 'selfie'

A la derecha, Marcelo Fernández Nieto, alcalde de Salamanca y padre del actual primer edil, Alfonso Fernández Mañueco...

La genética es caprichosa, no hay duda. De ahí quizá que padre e hijo, con más de 50 años de diferencia, recaigan en conductas similares. Claro que el primero lo hacía con desfile militar, dictador incluido de copiloto, y el actual lo hace sin importarle demasiado quién conduce ni por donde pasa, más preocupado de quedar bien en el autoretrato que él mismo se afana en hacer.

Seguramente no será la única, pues los periodos electorales se prestan a esto, pero esta puede ser sin duda una de las fotografías para el recuerdo que nos deje la precampaña electoral. Y no dejaría de ser más que la muestra de lo artificioso que puede ser un político con ansia de figurar, si no fuera porque los antecedentes son los que son. Las dos imágenes que acompañan esta columna de El Rumorista han sido tomadas con más de medio siglo de distancia. En la primera, Marcelo Fernández Nieto, padre del actual regidor y también alcalde de Salamanca, desfilaba en loor de multitudes y en auto descapotable como mandaban los cánones, codo con codo con Francisco Franco, en una imagen habitual de la época: baño de masas obligadas a loar al poderoso en desfiles públicos, so pena de contrariar al poder y caer en desgracia o ser acusados de antipatriotas y sediciosos.

 

En la segunda imagen, el hijo de aquel, Alfonso Fernández Mañulecosin un Mariano Rajoy o alguien más importante aún que echarse al coche como co-piloto, se afana en retratarse a sí mismo (sí, se está haciendo selfie, o eso parece) en un modelo similar de descapotable mientras le pasean ante la mirada de los lugareños que, esta vez de motu proprio, pasean por la ribera del río atentos a la espectacular muestra de coches antiguos que acompañaba la reapertura al tráfico del centenario puente Enrique Estevan.

 

No sabemos si la genética actúa hasta estos extremos, pero da que pensar...