Victoriano Cremer: garabatos, letras y canto a la vida

Cremer, gran poeta castellano y leonés, que alcanzó los 103 años de vida, transmite con su obra la vitalidad, la luz y la alegría con la que vivió, a pesar de las múltiples dificultades que tuvo que superar
El Auditorio de San Francisco acoge desde hoy la exposición, compuesta por 21 obras y un audiovisual, “Manuscritos y Garabatos”, del gran poeta castellano y leonés Victoriano Cremer.

Esta obra acoge el plano de los latidos más hondos de Victoriano Cremer, palabras que obedecen a la fiebre creativa de un pulso urgente, seguro sobre el paso del tiempo, y diseños que con frecuencia dibujan espacios cerrados, aunque rotos o combatidos por trazos en movimiento y ráfagas de color, ámbito de rebeldías, como si un desgarramiento “cargado de violencia volcáncia´2 se revolviera contra las sombras, y vibración del hombre – “soy un hombre más entre los hombre” – frente las angosturas impuestas. Los versos de Crémer hablan del amor y la solidaridad, del trabajo y los pagamientos, de la soledad y el cansancio, del barro ancestral y la paja primigenia, alud de la dureza y vendaval de ternuras que estos “garabatos” iluminan, componiendo así una elegía coral, indemne sobre las calcinaciones.

La Teniente de Alcalde, Sonsoles Sánchez-Reyes, ha mostrado su satisfacción por poder disfrutar de “esta magnífica exposición en Ávila, la segunda en este año que organizamos gracias a la colaboración del Ayuntamiento con el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua”.

Sánchez Reyes ha querido hacer énfasis en la vinculación de Victoriano Cremer con la ciudad de Ávila, ya que se le otorgó el Premio Teresa de Ávila de las letras y en varias ocasiones pudimos disfrutar de su presencia. Una de ellas, en una conferencia junto al comisario de esta exposición, el poeta Adolfo Alonso Ares.

Gonzalo Santonja, director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, que ha acompañado a Sánchez-Reyes y a Adolfo Alonso Ares, en la inauguración de la exposición, ha querido destacar “la vida, la impetuosidad y alegría de la obra de Cremer, a pesar de las dificultades sociales y la represión vivida, pasando incluso por el penal de San Marcos”.

Adolfo Alonso Ares, poeta, comisario de la exposición y amigo íntimo de Victoriano Cremer, ha explicado que esta exposición representa “la magia del color de Victoriano Cremer”. “Él realiza estos dibujos cuando ya tenía cien años, y decía que eran matices y texturas que tenían sus propios poemas. Este color es el color de su tierra, el color de Castilla y Léon”