¿Verán juntos la final el Papa Francisco y el Emérito Papa Benedicto XVI?

El Papa Francisco y el Papa Emérito Benedicto XVI verán a las selecciones de sus respectivos países enfrentarse en la final del Mundial

No parece que lo vayan a ver juntos pero tanto el Papa Francisco como el Papa Emérito Benedicto XVI, argentino y alemán, han dejado diferentes mensajes de bendición al fútbol y al deporte. Algo habitual desde hace 60 años. 

 

Los Papas llevan pronunciando desde hace 60 años mensajes, discursos y homilías dirigidos al mundo del deporte y, concretamente, a los futbolistas a los que les han pedido que el juego siga siendo eso, "un juego" que fomente los valores de la solidaridad y el respeto y en el que no prevalezca el factor económico. Entre estos mensajes, destacan los del Papa Francisco y el Papa Emérito Benedicto XVI cuyos equipos se enfrentarán el próximo domingo en la final de la Copa del Mundo.    

 

El Papa Francisco pronunciaba el último mensaje sobre deporte el pasado 12 de junio con motivo del Mundial de Brasil. Aparte de prometer su rezo para "que no falten bendiciones celestiales para todos", el Pontífice mostraba su esperanza de que esta Copa se convirtiera en una fiesta de solidaridad entre los pueblos. También destacaba que el deporte es escuela de paz y sacaba tres lecciones: la necesidad de entrenarse, el juego en equipo y el respeto entre adversarios.

 

Unos días antes, daba un discurso a los participantes del encuentro organizado por el Centro Deportivo Italiano en el que pidió que el deporte siga siendo un juego y, como "capitán", les animaba a "no encerrarse en la defensa, sino a ir al ataque, a jugar juntos" el partido del Evangelio, un partido en el que jueguen "no sólo los mejores, sino todos, con los talentos y los límites que cada uno tiene, más aún, privilegiando a los más desfavorecidos".

 

También ha recibido en audiencia a los equipos de fútbol de la Fiorentina y el Nápoles a los que recordó que el fútbol es "un factor social" y requiere "una responsabilidad social" por parte de los futbolistas, dentro y fuera del campo, así como de los dirigentes nacionales y locales. Francisco, que dijo tener "buenos" recuerdos de su infancia cuando acudía al estadio con su familia, también mostró su deseo de que el factor económico no prevalezca sobre el deportivo.

 

El Papa argentino advirtió asimismo a los comités olímpicos europeos el pasado mes de noviembre del "peligro" de reducir el deporte a "los parámetros económicos o de persecución de la victoria a toda costa", algo que, a su juicio, puede convertir a los deportistas en "mera mercancía lucrativa" y puede hacerles perder "esa alegría de jugar que les atraía de niños".

 

"ME HAN PEDIDO QUE SEA IMPARCIAL"

 

Hace casi un año, Francisco ya hizo una referencia al Mundial de Brasil durante la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro en 2013. "¡Jesús nos ofrece algo más grande que la Copa del Mundo! Nos ofrece la posibilidad de una vida fecunda y feliz, y también un futuro con él que no tendrá fin, la vida eterna", remarcó ante cientos de miles de jóvenes en la Vigilia celebrada en la Playa de Copacabana. Y bromeó, ante los brasileños, comentando que le habían pedido que fuera "imparcial" pese a su origen argentino. 

 

Por su parte, el Papa Benedicto XVI también dio su bendición al deporte en varias ocasiones y subrayó que el deporte de equipo, como el fútbol, es "una escuela importante para educar en el sentido del respeto del otro, incluso del adversario deportivo" en "el espíritu de sacrificio personal con vistas al bien de todo el grupo" y en la superación del "individualismo y del egoísmo, que con frecuencia caracteriza las relaciones humanas". Así lo indicó en su mensaje con motivo del Campeonato Europeo de 2012.

 

Asimismo, se dirigió a los deportistas que iban a participar en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008 esperando que brindaran a la comunidad internacional "un ejemplo válido de convivencia entre personas de las más diversas procedencias". En 2005, también publicaba un mensaje con motivo de los juegos de invierno y deseaba que estas olimpiadas contribuyeran a consolidar relaciones de entendimiento entre los pueblos en un momento de "muchas tensiones".

 

En cualquier caso, Francisco y Benedicto XVI no han sido los únicos en dar su bendición a los deportistas, pues ya Juan Pablo II dedicó cerca de 40 discursos, mensajes y homilías al mundo del deporte. También Pablo VI mandó un mensaje con motivo del congreso de la UEFA y Juan XXIII otro a los delegados del Comité Internacional Olímpico.

 

PIO XXII, CON EL ATHLETIC DE BILBAO

 

Sin embargo si hay un mensaje que destaca entre todos los que ha recopilado el Consejo Pontificio para los Laicos con motivo del Mundial de Fútbol de Brasil --a la espera de conocer su ganador el próximo domingo en la final entre Argentina y Alemania-- es el de Pio XII en 1956 a los directivos y jugadores del Athletic Club de Bilbao.

 

Pio XII recibía al equipo español un 6 de julio de hace casi 60 años y destacaba su nobleza, su entusiasmo sincero, su ardor juvenil y esfuerzo auténtico y les definía como "un club y un equipo modelo desde el punto de vista moral y religioso". "¿Será por eso por lo que vuestros colores rojo y blanco se diría que están familiarizados con el triunfo?", se preguntaba.

 

Con motivo del Mundial del Fútbol que se celebra en Brasil, el Vaticano no solo ha recopilado las enseñanzas de los Papas en este sentido, sino que también se ha tomado con humor algunos encuentros como el que disputaron Suiza y Argentina, cuando el Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales publicó una viñeta en Twitter que mostraba a unos guardias suizos viendo el partido y celebrando un gol y al Papa Francisco por detrás con una bufanda con los colores de Argentina y con expresión de enfado.