Varios centenares de personas apoyan a Garzón al grito de "Algo huele mal en este tribunal"

Ante la puerta del Tribunal se han concentrado desde primera hora de la mañana varios centenares de personas de la plataforma Solidarios con Garzón y representantes de las Asociaciones de Memoria Histórica

Varios centenares de personas se han concentrado a las puertas del Tribunal Supremo con banderas de la República y fotografías de fusilados por Franco para mostrar su respaldo al juez Baltasar Garzón, al que han recibido con gritos de "Algo huele mal en este tribunal" o "Garzón amigo, el pueblo está contigo".

El magistrado, que es juzgado desde este martes por haberse declarado competente para investigar los crímenes de la Guerra Civil y el Franquismo, ha llegado a las 10.14 horas al alto tribunal, al que ha accedido por una puerta trasera y en medio de un gran tumulto de cámaras, fotógrafos y defensores de su causa.

Ante la puerta principal se han concentrado desde primera hora de la mañana varios centenares de personas de la plataforma Solidarios con Garzón y representantes de las Asociaciones de Memoria Histórica, que portaban pancartas en las que podían leerse los lemas "Contra la impunidad. Solidaridad con las víctimas del franquismo", "Lo llaman justicia y no lo es" o "No hay justicia para estos crímenes".

Al igual que el martes pasado, Garzón ha contado con el apoyo de los jueces de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, Fernando Andreu, José Ricardo de Prada, Javier Martínez Lázaro, Ramón Sáez y Clara Bayarri, así como de la fiscal Dolores Delgado, con los que se ha abrazado antes de que comenzara la primera sesión del juicio.

También se han dado cita en la concentración el coordinador general de Izquierda Unida (IU), Cayo Lara; el diputado de la formación Gaspar Llamazares; el exfiscal Anticorrupcoón Carlos Jiménez Villarejo, la actriz Pilar Bardem o el que fue conocido como el "abuelo del 15-M", Francisco Román.

"Yo por España, ¡mato!"
Durante la protesta, en la que la Policía ha pedido identificar a los asistentes, los concentrados han coreado consignas como "Tribunal Supremo, Suprema impunidad", "Ni orgullo ni perdón, verdad, justicia, reparación", "Hay que juzgar al franquismo criminal", "Vergüenza, vergüenza" o "Tenemos memoria, queremos justicia".

La nota de color la ha puesto, además, un guiñol del general Franco que, parafraseando a Belén Esteban, afirmaba de forma repetida: "Yo por España... ¡mato!".

El juicio se desarrollará en presencia de observadores internacionales y de representantes de organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Comisión Internacional de Juristas y la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, que consideran que el procedimiento vulnera la imagen de la justicia española en el exterior.

Veinte años de inhabilitación
Garzón, que será representado por el abogado Gonzalo Martínez-Fresneda, se enfrenta a una pena de inhabilitación de hasta 20 años solicitada por las acusaciones populares, que ejercen el sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad. La Fiscalía no presenta acusación y solicita su libre absolución del juez, al igual que en los otros tres procedimientos que tiene que afrontar.

Se trata de la segunda ocasión en la que el titular del juzgado Central de Instrucción número 5 se sienta en el banquillo para enfrentar una posible pena de inhabilitación, después de haber sido juzgado la pasada semana por intervenir los encuentros de los cabecillas de "Gürtel" con sus abogados en prisión.

Este martes, el tribunal, presidido por el juez Carlos Granados, tratará las cuestiones previas a la vista -posibles peticiones de anulación por vulneración de derechos fundamentales- y el asunto se reactivará el 31 de enero, que será cuando previsiblemente se interrogue al juez de la Audiencia Nacional, que fue suspendido cautelarmente en sus funciones en mayo de 2010. Las sesiones proseguirán hasta mediados de febrero.