Valanciunas gana un enorme pulso a Webster y evita la sorpresa

La selección de Lituania ha ganado este domingo a Nueva Zelanda (71-76) en los octavos de final.

La selección de Lituania ha ganado este domingo a Nueva Zelanda (71-76) en los octavos de final de la Copa del Mundo con mucho sufrimiento, en un escenario para nada imaginado, y es que unos lituanos que habían sido muy fuertes y regulares hasta el momento tuvieron que ponerse en manos de su estrella, Jonas Valanciunas (22 puntos y 13 rebotes), que le ganó el pulso directo a Corey Webster (26 puntos), el sorprendente base maorí que mantuvo a los suyos en la pugna hasta el final.

  

Pese al 9-23 del primer cuarto, que presagiaba un correctivo lituano ya previsto, Nueva Zelanda demostró no ser ninguna comparsa. La diferencia de calidad y plantilla era evidente, pero sudaron y trabajaron al máximo para sacar provecho de los errores lituanos y de la presión que debieron sentir los europeos al ver que los 'kiwis' les iban recortando distancias. Y es que perdieron los tres últimos cuartos, y vieron cómo un 71-74 les ponía contra las cuerdas pese ir arriba en el electrónico.

  

El base de los New Zealand Breakers de la liga australiana Corey Webster puso en serios aprietos a Lituania. Sus 26 puntos y su amenaza constante desde la línea de triple mantuvieron a los 'kiwis' en el partido. Su actuación, junto a la del universitario de los Hawaii Rainbow Warriors de la NCAA estadounidense Isaac Fotu, llegaron a poner un ajustado a la par que sorprendente 56-58 a falta de 7:30 minutos.

  

Aquí hubo un punto de inflexión, y Nueva Zelanda creyó en sus opciones de ganar. Obviamente, hubo algún error en momentos clave por parte de los maoríes, menos expertos en este tipo de partidos y con los nervios a flor de piel. Tuvieron a tocar los cuartos de final, que hubiera sido todo un logro, pero la 'haka' inicial no provocó el milagro, pero sí que se lleven a casa el reconocimiento de sus rivales en toda una Copa del Mundo.

  

Los lituanos empezaron arrollando, con un gran juego interior donde Motiejunas y Valanciunas eran claramente superiores. La baja estatura maorí es un 'handicap' y más contra el gigante lituano y gran estrella de su país, que fue el mejor de largo. Pero el problema para los eslavos llegó en el perímetro, una de sus armas históricas, con muy mal porcentaje desde la línea de triple.

  

Pese a ello, se pusieron diez puntos arriba sin problema (7-17) de inicio y llegaron a disponer de un +15 (21-36), con canasta de Motiejunas, antes del descanso, al que se llegó con un 26-36 que dejaba viva a Nueva Zelanda pese a la superioridad lituana, que mereció por el juego mostrado ir más arriba, incluso.

  

Aunque tras salir de vestuarios, el panorama cambió. Los maorís le pusieron garra y entrega al partido, inspirados por el nivel de acierto del mayor de los Webster, cuando en principio es su hermano quien debe destacar más. Pero la gracia del baloncesto son las inspiraciones diarias y la tuvo Corey, que tuvo un pulso de enorme nivel con el pívot Valanciunas, el 'ariete' lituano, en prácticamente un mano a mano para llevar a sus países a cuartos del que salió vencedor el segundo.